La detención de dos hombres por explotación sexual en Punta del Este desnudó una red que está siendo investigada por la justicia que traía mujeres de Argentina con engaños, les retiraban el pasaporte y las hacían ejercer la prostitución prohibiéndoles salir de la propiedad.
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El caso estalló por la denuncia de tres mujeres argentinas, de entre los 25 y 30 años, que viajaron a Punta del Este para ejercer la prostitución invitadas por dos hombres. Pero cuando llegaron a la ciudad les cambiaron las condiciones: les sacaron los documentos, las secuestraron y las obligaron a tener relaciones sexuales con ellos.
Por el caso, quedaron detenidos un ciudadano argentino y uno uruguayo, por trata de personas con fines de explotación sexual.
Fue únicamente cuando ya estaban en Punta del Este que las mujeres se percataron de que los hombres les cobraban un alquiler por el departamento en Maldonado y que retenían una parte de sus ingresos como trabajadoras sexuales. Además, los individuos, posteriormente detenidos e imputados como proxenetas, les prohibían salir del lugar sin autorización y las mantenían incomunicadas. Solo podían hablar por teléfono en presencia de ellos.
Los hombres instalaron rastreadores en los celulares de las mujeres y les negaban la posibilidad de salir solas de su alojamiento.
El lunes 8 de enero, alrededor de las 8:30 de la mañana, la Policía respondió rápidamente a un llamado al 911 que alertaba sobre dos mujeres en la estación de servicios Ancap, que pedían ayuda porque -afirmaban- estaban secuestradas.
Las mujeres simularon sentirse mal y les pidieron a los hombres poder ir al baño, lo que aceptaron. Fue en ese momento cuando pidieron ayuda a una empleada del lugar, que llamó a la Policía.