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Política Astesiano | fiscal Fossati |

Pasaportes

Astesiano dijo que Álvaro Delgado agilitaba ingreso de rusos a Uruguay

La inclusión de Álvaro Delgado, en los chats del custodio Alejandro Astesiano empezó a revelarse luego de la audiencia judicial que imputó por fraude al excónsul Stefano Di Conza.

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En la oportunidad, la defensa del cónsul relató que el escribano también imputado en el caso de los pasaportes, Álvaro Fernández, mencionó a varias personas en su declaración ante la fiscal Gabriela Fossati. Una de las personas mencionadas por el escribano Fernández fue, precisamente, el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.

Según pudo conocer Caras y Caretas, la fiscal Fossati interrogó al escribano Fernández sobre si Astesiano le mencionó personas para agilitar trámites y Fernández respondió que el custodio del presidente Lacalle Pou le nombró a Álvaro Delgado como una persona que podría ayudarlos a autorizar el ingreso de ciudadanos rusos al país. Esta fue una de las razones por las cuales Delgado debió comparecer ante la fiscal Fossati.

El escribano Fernández relató a la fiscal que en uno de sus encuentros con Alejandro Astesiano este le transmitió que el secretario de Presidencia podría autorizar la llegada de ciudadanos rusos al país en plena pandemia. Fuentes vinculadas al caso indicaron que, si bien en octubre pasado trascendió una resolución con una nómina de personas que ingresaron a Uruguay en plena pandemia, y que incluía a dos ciudadanos rusos, las fuentes indicaron que esas dos personas que ingresaron a Uruguay en principio no tienen relación con ciudadanos rusos presuntamente involucrados en el caso de los pasaportes.

Tal como adelantara Caras y Caretas, la fiscal pretende finalizar la investigación estrictamente de los pasaportes y continuar la causa Astesiano con sus múltiples derivaciones -espionaje, información de personalidades a pedido de terceros, vinculaciones con empresas participantes de licitaciones- de forma independiente. De hecho, en función de la aceleración que se quiere imprimir al caso de los pasaportes, según conoció Caras y Caretas, fue la fiscal Fossati quien primero planteó al abogado del ciudadano de origen ruso Roman Karpov realizar un juicio abreviado o acuerdo. La primera repercusión del proceso abreviado alcanzado este lunes fue la del que el escribano Álvaro Fernández García, quien puso el grito en el cielo luego de conocer que la fiscal había accedido a firmar un acuerdo a cambio de 19 meses de libertad a prueba, vigilancia de la OSLA, un mes de trabajo comunitario y presentación una vez por semana ante la seccional policial.

Karpov fue condenado en un juicio abreviado por utilización de documento falso y suposición del estado civil. Ante esto el escribano Fernández García manifestó su enfurecimiento -pudo conocer este medio- porque Fernández había declarado a la fiscal Fossati que Karpov encabeza otro grupo que también se dedica a maniobrar con las partidas de nacimiento y pasaportes y que, a la luz del acuerdo alcanzado, ya no se investigará.

La función del cónsul y las partidas de nacimiento

La fiscal Fossati no está convencida de que el excónsul Stefano Di Conza cobrara entre 80.000 y 100.000 dólares por aprobar partidas de nacimiento a sabiendas de su falsedad. Así lo confirmó la fiscal en breve diálogo con Caras y Caretas. Por su lado, los ciudadanos rusos Roman Karpov y Alexey Slivaev y el escribano Álvaro Fernández García habían declarado en una oportunidad que conocieron en forma indirecta, a través de formulaciones de terceros, que el cónsul Di Conza cobraba dinero por aprobar partidas de nacimiento apócrifas. Sin embargo, no hay hasta ahora ni constatación de este extremo y tampoco que Di Conza tuviera vínculo alguno con los coimputados. “De hecho ni siquiera se conocen”, dijo una fuente cercana a la investigación a Caras y Caretas. Durante la audiencia del 27 de noviembre pasado, cuando la fiscal formalizó a Di Conza, el funcionario relató que se trata del cónsul más popular porque justo le tocó vivir el Mundial Rusia 2018 y por eso infiere que su nombre es conocido. Ensayó como posibilidad de que su nombre pudo haber sido extraído de internet para ser utilizado por los tres indagados que lo mencionan. Di Conza cumplió funciones en Moscú desde 2013 hasta 2018. En la audiencia a la que tuvo acceso Caras y Caretas su abogado, Florencio Macedo, subrayó que sería imposible que Di Conza se pudiera dar cuenta de los errores de traducción en las partidas escaneadas porque sencillamente Di Conza no es traductor. Durante el debate, la fiscal Fossati respondió a Macedo que si firmaba las partidas de nacimiento -que finalmente eran enviadas al Ministerio del Interior para su verificación-, entonces era responsable del trámite.

Finalmente, el juez Fernando Islas formalizó a Di Conza por 14 delitos de fraude y 14 delitos de suposición del estado civil a pedido de la fiscal Fossati. La defensa de Di Conza apeló la decisión judicial porque, según el artículo 160 del Código Penal, un funcionario público comete el delito de fraude solo con referencia a actos administrativos y contratos en los que intervenga al tiempo que debe hacerlo con engaño.

Sin embargo, a pesar de la prisión preventiva, la fiscal se refirió a la traductora Victoria Rodríguez Alonso, quien cumple funciones en la embajada como jefa de misión y que es la única mujer que domina los dos idiomas, al tiempo que por ella pasaban las partidas de nacimiento de los ciudadanos rusos que pretendían obtener la ciudadanía uruguaya. Rodríguez Alonso es hija de padres españoles que huyeron durante la Guerra Civil Española y se asentaron en Rusia. La fiscal dijo que será muy difícil obtener su declaración, aunque luego dijo que lo intentará.

Según pudo conocer Caras y Caretas, en las últimas horas se supo que la clave de la computadora que manejaba Di Conza en el consulado de Uruguay en Rusia siguió siendo utilizada por el cónsul que llegó a Moscú luego de que el primero volviera al Ministerio de Relaciones Exteriores. Por tanto, se conoció que ya no serían 14 las partidas falsificadas sino un número menor.

La audiencia también reveló la contradicción entre el Ministerio del Interior y el de Relaciones Exteriores porque desde el consulado se envían las partidas de nacimiento a Policía Científica e Identificación Civil para que se examinen presuntas irregularidades.

Acerca de este punto, Fossati dijo que la ley indica que fuera del país es el Ministerio de Relaciones Exteriores el responsable de los pasaportes, aunque los funcionarios de esta cartera indican que es por alguna razón que se envía el escaneo de las partidas a Policía Científica en Montevideo para que sea esta repartición la que verifique presuntas irregularidades.

Además, el abogado de Di Conza subrayó que ninguna de las partidas de nacimiento que se envió mientras el cónsul cumplió funciones en Moscú fue observada por el Ministerio del Interior. Añadió durante la audiencia que “la prueba fundamental en la que se basa la fiscal Fossati para la formalización del cónsul es un problema de traducción y los problemas de traducción no se le pueden adjudicar a Di Conza porque su rol no es traducir partidas de nacimiento”.