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Política Cerro Largo |

La Calesita en Cerro Largo

Christian Morel: "hubo silencio" del Partido Nacional, "nadie se acercó a hablar conmigo sobre la deuda"

El intendente de Cerro Largo Christian Morel denuncia una situación crítica en su departamento: obras paralizadas, cuentas bloqueadas y silencio dentro de su propio partido.

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La gestión de la Intendencia de Cerro Largo, asumida por Christian Morel, atraviesa una crisis sin precedentes marcada por una deuda acumulada de 1.600 millones de pesos, el cierre de cuentas bancarias, la suspensión del duodécimo y un freno total a las obras financiadas por el Fondo de Desarrollo del Interior (FDI).

A esto se suma una estructura sobredimensionada de funcionarios y la imposibilidad de cumplir con el pago de sueldos en tiempo y forma.

En este escenario, el nuevo intendente denuncia falta de planificación financiera en la gestión anterior, la retención indebida de fondos destinados a los municipios y una preocupante falta de apoyo desde el propio Partido Nacional. En entrevista con Caras&Caretas, Morel describe con crudeza los desafíos que enfrenta, las gestiones iniciadas con autoridades nacionales y las medidas de urgencia que debió tomar en sus primeros días de gobierno.

Entrevista a Christian Morel, intendente de Cerro Largo

Morel, Sabemos que la situación de la Intendencia de Cerro Largo es compleja. ¿Cómo describirías el panorama que encontraste al asumir?

Sí, la verdad, es una situación compleja, con varios aspectos que la agravan. Primero, tenemos una deuda muy grande: 1.600 millones de pesos. Pero lo más preocupante es que están cerradas todas las cuentas bancarias y los créditos, lo cual nos impide afrontar pagos a proveedores.

Le debemos a ANCAP 39 millones de pesos y no tenemos el crédito abierto, lo que significa que no podemos sacar la maquinaria a trabajar. Y si no hay maquinaria, no hay obras, y sin obras no hay reintegro de fondos del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI), que solo está ejecutado en un 30% cuando ya entramos en el octavo mes del año. Además, estamos a ocho días de pagar los sueldos y no sabemos de dónde saldrá el dinero porque tenemos suspendido el duodécimo, que es una herramienta clave para completar pagos. Esto es toda una calesita. Si fuera solo la deuda y estuviéramos los créditos abiertos, y los proveedores estuvieran las puertas abiertas, sería maravilloso, pero eso no es lo que pasa.

El duodécimo corresponde al endeudamiento planificado. Pero este endeudamiento no es planificado. ¿Cuáles fueron, a tu entender, los errores de la administración anterior para llegar a este punto?

Creo que eso debería responderlo quien dejó el cargo [ José Francisco Yurramendi]. Yo solo puedo describir la realidad que encontré. Pienso que hubo una mala administración. Cuando fui alcalde de Río Branco gestioné con responsabilidad, dejé el municipio con dinero en caja y todos los créditos abiertos.

Hicimos obras como la piscina, el estadio de baby fútbol, el polideportivo y la villa hípica. Eso me daba autoridad para hablar. En cambio, como municipio, nos debían fondos del incentivo municipal: entre 2024 y 2025 la intendencia retuvo unos 30 millones de pesos. Eso es muestra de una administración desordenada. Además, se nos había prometido 50 cuadras de bitumen por año, y no solo no se hicieron en Río Branco, tampoco en el resto del departamento.

Dentro del Partido Nacional, ¿hubo respuestas o diálogo a nivel departamental o nacional frente a esta situación?

No, hubo silencio. No porque se hayan cortado los diálogos, sino porque directamente nadie se acercó a hablar conmigo sobre la deuda. Sólo el último intendente me preguntó de dónde salían los 237 millones de pesos que se generaron de déficit entre enero y mayo. Le pedí al contador que se lo explicara, y así quedó aclarado. Pero estamos hablando de un gobierno que recibió 600 millones de déficit y entregó 1.600 millones, con un fideicomiso de 15 millones de dólares a pagar en diez años.

¿Tuviste algún contacto con el gobierno nacional o con actores del Frente Amplio, como Yamandú Orsi, está dispuesto a otorgar partidas presupuestales adicionales a las intendencias?

Sí, la gente de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y del FDI estuvo acá y entendieron la situación. No tienen respuestas concretas, pero me aclararon el panorama y valoré su presencia en el territorio. También me reuniré con la ministra de Transporte, con autoridades de UTE, y mañana viajaré a Montevideo para hablar con Finanzas de ANCAP. Además, pedí al Banco República que acelere el reintegro del duodécimo. Con anuencia de la Junta Departamental, redirigimos 180 millones que estaban destinados a una obra en Ruta 8 para cubrir sueldos. Creo que voy a encontrar una buena receptividad por parte del gobierno y ojalá me pudieran ayudar.

¿Cómo afecta esta situación a los proyectos de tu gestión?

Me preocupa que el 70% de las obras financiadas por el FDI estén en riesgo, sobre todo en Melo y Río Branco, porque hay plazos que no podemos incumplir. Necesitamos el crédito de las empresas para ejecutarlas. Lo que prometí en campaña lo voy a cumplir, salvo alguna obra menor. Fui cauto porque sabía que podía enfrentar dificultades. Lo que no sabía es que iba a ser intendente, eso no estaba en mis planes.

Se ha hablado también de un exceso de personal. ¿Qué medidas han tomado?

Ya hubo 103 bajas entre renuncias y ceses. Hubo un error administrativo con una persona en tratamiento oncológico, que estamos corrigiendo. Estamos priorizando mantener a quienes ganan sueldos menores y reducir la plantilla total de 300 a no más de 200 personas. Si se jubilan los 129 funcionarios en edad de hacerlo, eso ayudará mucho. Mi objetivo es salvar la mayor cantidad de empleos posibles, pero también ordenar.

Para finalizar ¿Cuáles son las prioridades en cuanto a obras o servicios?

Melo es la prioridad. Hay que recuperar calles, mejorar los espacios públicos y optimizar la recolección de residuos. En los pueblos estamos mejor, pero hay que acompañarlos también.

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