Su utilización estará concentrada en tres funciones principales: patrullaje preventivo en zonas de alta conflictividad; traslado seguro de efectivos policiales y respuesta en situaciones con enfrentamientos armados o elevado riesgo.
Gracias a su blindaje, la unidad permite que los policías puedan aproximarse a escenarios donde existe intercambio de disparos con un nivel de protección muy superior al que ofrecen los patrulleros convencionales.
Tecnología para operaciones de la Policía Nacional
Además del blindaje, las tanquetas fueron equipadas con cámaras y sistemas tecnológicos que mejoran la visibilidad del entorno durante los procedimientos.
Estos dispositivos permiten una conducción más segura y facilitan la observación del terreno durante los operativos, especialmente en zonas urbanas complejas o de baja visibilidad.
Según explicó el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya González, el objetivo es dotar a los efectivos de mejores herramientas para intervenir en situaciones de alto riesgo.
"La idea es proteger a los ciudadanos, concurrir a lugares de enfrentamientos armados y tener una protección adecuada para nuestros propios policías", señaló.
Capacitación especializada
La incorporación de estos vehículos requirió una preparación específica de los funcionarios encargados de conducirlos.
Durante tres semanas, 19 policías —un oficial y 18 efectivos de la escala básica— realizaron un curso en el Batallón de Infantería Mecanizado N.º 15 de Florida, donde recibieron instrucción técnica para operar este tipo de unidades militares.
Los efectivos pertenecen a la Dirección General de Operaciones Especiales (Digoe), la Guardia Republicana y la Jefatura de Policía de Montevideo, organismos que serán los responsables de utilizar las cuatro tanquetas.
Los otros tres vehículos llegarán en agosto
El ministro del Interior, Carlos Negro, anunció que las otras tres unidades Cóndor quedarán operativas durante el mes de agosto, completando así la flota prevista para esta primera etapa.
"Lo que queremos es, por un lado, la protección de los vecinos con mayores recursos materiales y, por otro, la protección de los funcionarios policiales que llegan a las zonas que están más complejas", afirmó el ministro.