La polémica surgió luego de que el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, confirmara la existencia de conversaciones con el gobierno estadounidense sobre la posibilidad de que Uruguay reciba personas deportadas, aunque aclaró que no existe ningún compromiso firmado. El propio jerarca calificó la política migratoria de Estados Unidos como "discriminatoria".
Posición del Frente Amplio
Para Pereira, dijo a La Diaria que Uruguay tiene una larga tradición de recibir inmigrantes y refugiados, pero esa política no puede confundirse con aceptar personas expulsadas de otro país en el marco de operativos de deportación cuestionados por organismos internacionales.
"Nosotros siempre hemos sido un país de puertas abiertas, pero una cosa es recibir gente que quiera venir a Uruguay y otra muy distinta es que deporten gente que no está queriendo salir de su lugar ni venir a Uruguay", señaló.
El dirigente sostuvo que este mecanismo "no es compatible con el asilo que Uruguay da" y advirtió que cualquier decisión debe respetar la política exterior histórica del país, basada en la defensa de los derechos humanos y el principio de no injerencia.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por las deportaciones masivas ejecutadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Según organizaciones como Human Rights First y Refugees International, más de 22.000 personas fueron enviadas desde Estados Unidos a 26 países en el marco de una política ampliamente cuestionada por organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Fernando Pereira y los principios del FA
Pereira afirmó que el Frente Amplio trasladó esa preocupación al Ministerio de Relaciones Exteriores y sostuvo que la posición de la coalición de izquierda "no tiene ninguna fisura". A su juicio, aunque el escenario internacional atraviesa un período de fuertes tensiones geopolíticas y presiones sobre los países de menor tamaño, Uruguay no debería renunciar a los principios que históricamente guiaron su política exterior.
"Hay que analizar las complejidades del contexto internacional, pero eso no implica perder nuestra identidad nacional", sostuvo.
El tema también fue abordado este viernes en una reunión entre el canciller Mario Lubetkin y legisladores oficialistas. Tras el encuentro, el senador Gustavo González informó que el ministro confirmó la existencia de un "diálogo abierto" con Estados Unidos, pero aseguró que "no hay nada firmado".
Según González, Lubetkin buscó recoger la opinión de diputados y senadores frenteamplistas, quienes manifestaron una "gran preocupación" por las presiones que estaría ejerciendo Washington para que países de la región acepten recibir deportados.