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Política Gustavo González | monoambientes | debate

El debate que incomoda

El proyecto de Gustavo González para frenar los monoambientes mínimos

Gustavo González propone modificar la Ley Nacional de Vivienda para volver al mínimo de 35 m² y cuestionó el negocio inmobiliario detrás de los monoambientes.

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Entrevistado en el programa Legítima Mañana de Caras y Caretas, el legislador explicó que la normativa original, aprobada en 1968, establecía claramente que las viviendas no podían tener menos de 35 metros cuadrados. Sin embargo, esa disposición fue modificada en 2021 durante una rendición de cuentas, cuando se habilitó la construcción de monoambientes de hasta 25 metros cuadrados.

“La Ley Nacional de Vivienda es una ley envidiada en el mundo”, sostuvo. “No fue una ocurrencia de legisladores: se apoyaba en estudios de hábitat y en debates internacionales de urbanismo que establecían como referencia los 35 metros cuadrados mínimos”.

Un modelo cuestionado

El senador vinculó el crecimiento de los monoambientes con el régimen de vivienda promovida, que otorga importantes exoneraciones fiscales a proyectos inmobiliarios. Estas medidas, explicó, intentan incentivar la construcción y generar empleo, pero en su opinión han terminado favoreciendo un negocio inmobiliario que se aleja del objetivo de facilitar el acceso a la vivienda.

“Solo en 2024 el Estado dejó de recaudar 24 millones de dólares en exoneraciones a la industria de la construcción”, afirmó. “Sería raro que la construcción no generara trabajo con los beneficios extraordinarios que ha recibido”.

Para González, el problema no se limita al tamaño de los apartamentos. También cuestionó el destino que terminan teniendo muchos de estos monoambientes.

“Hoy en día muchos no se usan como vivienda: son oficinas o consultorios”, señaló. “¿Cómo puede ser que bajo la ley de vivienda promovida se hagan grandes negocios con exoneraciones que paga toda la sociedad para construir consultorios?”.

Inversión y especulación

El legislador también se refirió al interés de capitales extranjeros en el mercado inmobiliario uruguayo. Según indicó, inversores provenientes de países como Argentina, Brasil y Chile han encontrado en este tipo de desarrollos una oportunidad rentable.

De acuerdo con su análisis, algunos compradores adquieren múltiples unidades para luego alquilarlas o revenderlas. “Hay gente que ha comprado doce o quince monoambientes”, aseguró.

Los precios, además, no reflejarían una solución habitacional accesible para los sectores medios. González explicó que el costo de construcción ronda los 1.200 dólares por metro cuadrado, mientras que un monoambiente puede venderse entre 90.000 y 120.000 dólares.

“A mí me cuesta creer que el sector medio tenga 130.000 dólares para comprar un monoambiente”, afirmó.

El debate político

La propuesta del senador generó reacciones en distintos sectores del ámbito inmobiliario y político. González criticó lo que definió como una reacción exagerada por parte de quienes interpretaron que su proyecto implicaría afectar las unidades ya construidas.

“Se ha instalado un terrorismo verbal”, sostuvo. “Los que ya están construidos, están. Se hicieron bajo una ley vigente. Lo que proponemos es modificar la norma hacia adelante”.

La iniciativa busca restablecer el mínimo de 35 metros cuadrados para nuevas construcciones, retomando el criterio original de la ley.

Además, González recordó que la normativa histórica también establecía parámetros sobre el tamaño de las viviendas según la composición familiar, sumando metraje a medida que se agregaban dormitorios.

Para el senador, la discusión sobre los monoambientes abre un debate más amplio sobre la política habitacional en Uruguay.

“El problema no son los diez metros cuadrados”, explicó. “El problema es el de la vivienda en general, que hacía tiempo no estaba en la agenda pública”.

Según señaló, uno de los objetivos de la ley de vivienda promovida era revitalizar zonas urbanas que contaban con infraestructura pero carecían de población residente. Sin embargo, cuestionó si ese objetivo realmente se está cumpliendo.

“Se suponía que era para sectores medios. Pero cuando hablamos de apartamentos que cuestan 180.000 o 200.000 dólares, es difícil pensar que estamos resolviendo el problema de acceso a la vivienda”, sostuvo.

Nuevas iniciativas en camino

González adelantó además que trabaja en otras propuestas legislativas vinculadas al tema habitacional. Entre ellas mencionó un proyecto sobre alquileres, otro destinado a abordar la situación de las pensiones —que calificó como “una vergüenza” en muchos casos— y una iniciativa para reactivar el Fondo Nacional de Vivienda.

“Hay mucho para hacer en este tema”, afirmó.

El senador recordó que su trayectoria política y social está profundamente ligada a la problemática habitacional, especialmente por su paso por el movimiento cooperativo de vivienda.

“Estuve toda mi vida vinculado al tema de la vivienda”, concluyó. “Y ahora que estoy en el lugar que estoy, es lógico que me preocupe por esto”.

Embed - #9 Legítima Mañana | VIVIR EN MONOAMBIENTES

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