“Hablaba mucho cuando la pelota estaba en movimiento lo que me permitía tener el manejo de la situación, eso me hacía que el jugador creyera en uno. No me gustaba la manera de arbitrar de Javier Castrilli pero dentro de sus estilo logró tener credibilidad que en esta profesión es lo más importante”, agregó.
El arbitraje uruguayo y el ídolo al que tuvo que expulsar
Al hacer referencia a futbolistas uruguayos, reveló que “siempre fui admirador de Paolo Montero” a quien debió expulsar cuando el zaguero jugaba en San Lorenzo luego de que pegara dos “tremendas patadas”.
También hizo hincapié en los árbitros de nuestro país, destacando a Jorge Larrionda como “un gran árbitro” y lamentó lo que le sucedió en el Mundial 2010 cuando no sancionó un gol a favor de Inglaterra, que era “imposible de ver” pero que “hoy el VAR lo hubiese salvado”.
“Fue un árbitro con unas condiciones increíbles y más aún ahora que es un gran profesor, explicando muy bien el sentido del juego y las reglas del fútbol. Me gustaban también Martín Vázquez y el Perro Silvera, que eran árbitros con diferentes condiciones pero cada uno con su estilo va abordando ese posicionamiento que debe tener un árbitro”.
En la actualidad, Hector Baldassi destacó el presente de Andrés Matonte, quien a su “condición física le agregó velocidad”, algo “muy importante”. “Hoy es una gacela en la cancha que al árbitro le hace muy bien porque en un contragolpe le permite estar muy atento a la jugada”, aseguró.
La suerte y sus inicios como árbitro
Durante la entrevista en Tarde de Fútbol, Héctor Baldassi recordó la “suerte” que tuvo para comenzar su carrera como árbitro. Contó que de los 24 árbitros de su camada, llegaron a primera únicamente dos de ellos, siendo él uno de ellos pese a que en los primeros dos años ascendieron 21 árbitros de categoría menos él.
“La suerte que tuve es que fui a dirigir un partido de futsal como línea y el veedor vio algo en mi que le llamó la atención y le dijo a Juan Pablo Lousteau que creía que podía dirigir bien. Me probaron al día siguiente en inferiores y a partir de ahí, en un año subí tres categorías. Hay que estar preparado para las oportunidades y no dejarse sorprender”.
“El fútbol a través del arbitraje me dio muchas alegrías, conocí el mundo gracias a él. Llegué por insistencia pero con el paso del tiempo me di cuenta que era mi vocación”, reflexionó el ex árbitro argentino, Hécto Baldassi.