Al terminar noviembre, la evaluación que la ciudadanía hace de la gestión del presidente Yamandú Orsi presenta un empate entre su aprobación y la desaprobación. La imagen personal de Orsi se mantiene 10 puntos por encima de su evaluación de gestión.
Indica que algo más de un tercio (36%) aprueba la forma en que Orsi se desempeña como presidente, y una proporción idéntica (36%) la desaprueba, llegando a esta altura del ciclo a un saldo neto absolutamente equilibrado (0).
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La imagen personal de Yamandú Orsi es significativamente mejor que la evaluación de Orsi como presidente, agrega Equipos. Esta característica se ha mantenido a lo largo de todo el año, en forma similar a lo que ocurrió también la mayor parte del tiempo durante los gobiernos de Vázquez y Mujica, y en sentido contrario a lo que ocurrió durante el gobierno de Lacalle Pou.
Las opiniones sobre el desempeño de Orsi son muy homogéneas en distintas zonas del país. Tanto en la capital, como en Canelones, como en el resto del interior, se repite la distribución aproximada en tercios, explicó el director de Equipos, Ignacio Zuasnabar, en Subrayado.
Por el contrario, hay diferencias significativas en función de la estratificación social. En los segmentos económicos medios, medio altos y altos, el saldo neto de Orsi es claramente negativo. Lo contrario ocurre entre los segmentos medio bajos y bajos, en los cuales el presidente mantiene un saldo de evaluación favorable.
En la proyección histórica se ve que al terminar el primer año de gobierno, solo tres presidentes (Vázquez, Mujica y Lacalle Pou) han logrado mantener amplios saldos positivos, mientras otros tres (Lacalle Herrera, Sanguinetti y Vázquez), tenían en el mismo punto del período saldos marcadamente negativos. Los datos actuales de Orsi, con un saldo neto equilibrado, son muy similares a los que se registraban en el segundo mandato de Vázquez (2015).