La captura de Sebastián Marset en Santa Cruz de la Sierra y su inmediata extradición a Estados Unidos no es solo un golpe operativo: es un cimbronazo mediático y diplomático que reconfigura la percepción global sobre las redes del narcotráfico en el Cono Sur, dice la cadena británica BBC.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Una nota de la BBC de Londres hizo hincapié en el hecho que desató un escándalo en la política urugaya cuando en 2021, Marset fue detenido brevemente en Dubái por viajar con un pasaporte falso, pero el gobierno de Lacalle Pou le emitió un pasaporte auténtico con el que salió libre pese a que ya había indicios de su participación en el narcotráfico.
El pasaporte de Marset
La BBC recuerda que este caso desató una crisis dentro del gobierno del entonces presidente Luis Lacalle Pou que motivó las renuncias de su ministro del Interior y su canciller en 2023.
El mismo año, Marset escapó por poco de una operación para capturarlo en Santa Cruz de la Sierra y divulgó un video desafiando a la policía boliviana.
"Soy bastante inteligente para ustedes, para no decir que son muy burros", sostuvo entonces.
El medio británico trazó con precisión la trayectoria desde su primera detención en 2013 hasta su ascenso como uno de los cinco narcos más buscados por la DEA, actúa como bisagra informativa: convierte una historia regional en un escándalo de alcance internacional.
La BBC sitúa a Marset en el centro de una narración contundente: detenido a los 22 años por transportar 172 kilos de marihuana, pasó cinco años en prisión y, tras su liberación en 2018, emergió como un operador capaz de tejer vínculos en Paraguay y Bolivia, camuflado como empresario y figura pública del fútbol. Ese recorrido, relatado por medios globales, revela no solo la sofisticación de las organizaciones sino la falla simultánea de controles estatales que permitieron su movilidad y consolidación.
El impacto mundial se expresó en tres frentes. Primero, operativo y judicial: la DEA y el Departamento de Estado celebraron la captura —ofrecían hasta US$2 millones por información—, y la extradición relampagueó la coordinación internacional en materia antidrogas. Segundo, mediático: la cobertura de la BBC elevó el caso de un fugaz episodio nacional a un símbolo del poderío y la impunidad de redes transnacionales, presionando a gobiernos y organismos a dar explicaciones públicas. Tercero, político y reputacional: la historia alimenta cuestionamientos sobre la entrega del pasaporte a Marset durante el gobierno de Lacalle Pou.
La nota de la BBC funciona como vértice: compila hechos, entrevistas y contexto que facilitan la lectura internacional del caso y obligan a los Estados involucrados a actuar no solo con detenciones puntuales, sino con reformas de fondo. Para la opinión pública global, Marset deja de ser un nombre más en la lista de buscados y se convierte en emblema de la transnacionalización del crimen y de las grietas que la permiten.