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Política Marset | Logística | Insfrán

Códigos de mafia

La logística narco Marset-Insfrán al descubierto

Investigación desnudó detalles del esquema de tráfico internacional de cocaína y reveló cómo el clan asesinó a varios miembros sospechados de ser informantes, entre ellos el primo de Marset.

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La extensa documentación presentada por el fiscal paraguayo Deny Yoon Pak da cuenta de que Miguel Ángel "Tío Rico" Insfrán (detenido el 9 de febrero de 2023 en Río de Janeiro y luego extraditado) y Sebastián Marset (prófugo) eran los líderes de una organización criminal dedicada al narcotráfico y el lavado de dinero.

La reveladora información surgió de las más de 700 páginas en las que se detallan el estrecho nexo entre ambos y el modus operandi del clan para el tráfico de cocaína a Europa, África y Asia.

Las nuevas evidencias reunidas por Pak, en el marco de la mega investigación A Ultranza Py que tiene como precedente la Operación Smart (en la que se investigaba a Marset desde 2019, gracias a información de la Brigada Antidrogas uruguaya), dejaron al descubierto la mega estructura narco generada a partir de la alianza entre el clan Insfrán y el clan Marset que, entre 2018 y 2020, logró montar una importante flota de avionetas y centros logísticos, desde el norte del chaco paraguayo hasta el centro de Paraguay, donde se realizaban las tareas de camuflaje de la cocaína en cargas de exportación que eran embarcadas por la hidrovía por el Puerto “Seguro” de Villeta.

El esquema narco del clan Marset-Insfrán

Según la descripción de hechos que constata el Ministerio Público paraguayo, entre el inicio del año 2020 y el transcurso de 2021 varias organizaciones criminales se juntaron en el territorio paraguayo y concretaron la actividad del tráfico internacional de cargas de clorhidrato de cocaína y el lavado de los activos obtenidos de ese negocio.

Por una parte, estaba el grupo criminal familiar liderado por Tío Rico que, según la acusación de Pak, tenía más de quince años en el rubro y varios tentáculos en las instituciones de seguridad del Estado. Por otro, el clan Marset, liderado por Sebastián y también conformado por integrantes de su familia y gente de su extrema confianza.

Marset estableció contacto con productores a partir de su vínculo con Marlom “Beiño” Santos (miembro del PCC). Así aseguró al clan una línea directa y fluida de cargamentos de cocaína de una organización influyente en zonas estratégicas de Bolivia, que van desde el Beni y el Chapare, hasta las provincias de Santa Cruz y Tarija.

La alianza de los distintos grupos criminales se dio luego de las sucesivas reuniones mantenidas desde el 2018, año en el que Sebastián Marset ingresó oficialmente a Paraguay proveniente de Brasil (el 8 de abril, por el Puente Internacional de la Amistad, de Foz do Iguazú, con su documento de identidad uruguayo).

“Se creó la unión de las organizaciones criminales que establecieron el esquema de introducir al territorio paraguayo las cargas de la droga proveniente de Bolivia, las cuales eran bajadas en un establecimiento rural ubicado dentro de la Reserva Natural Cabrer–Timane (en el departamento de Alto Paraguay) en las inmediaciones de la localidad de Lagerenza, muy próxima a la línea fronteriza con Bolivia”, detalla la extensa investigación que por primera hace públicas conversaciones entre Marset e Insfrán, que evidencian su participación directa en las tareas preparatorias de grandes envíos de cocaína que eran encargados principalmente desde el continente europeo.

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Según consta de los chats, los Marset participaban de la coordinación, transporte (en avionetas) de la droga desde el norte del Chaco paraguayo hasta los depósitos de las empresas de logística y transporte terrestre que eran propiedad del clan Insfrán.

Desde estos establecimientos, la cocaína viajaba en camiones con doble fondo hasta los depósitos en Mariano Roque Alonso (departamento Central), donde se realizaban los trabajos de ocultar la cocaína dentro de mercaderías lícitas que finalmente eran cargadas en contenedores, a los cuales identificaban como «premiados», para posteriormente trasladarlos hasta el Puerto Seguro Fluvial de Villeta, donde eran embarcados en barcazas y luego pasados a buques en Buenos Aires o en Montevideo.

Las conversaciones entre Marset e Insfrán se basaban en la logística de estos grandes envíos por medio de empresas de terceros que se encargaban de la exportación de las mercancías legales en las que se camuflaba la cocaína.

Los chats no solo comprueban la participación directa de los líderes en las tareas preparatorias para el envío de los cargamentos, sino también de diferentes transacciones que tenían relación a los cobros de los trabajos que ya habían finalizado exitosamente.

Cargamentos perdidos, filtraciones, sospechas y vendettas

A pesar del aceitado mecanismo que había montado la organización criminal, a mediados de 2020, Marset e Insfrán prendieron las alarmas luego de que un cargamento de 1.131 kilos de cocaína fuera detectado, el 18 de junio en Amberes (Bélgica), oculto en una exportación de harina de soja que fue remitida por la empresa Artis S.A.

Los intercambios de mensajes entre los líderes evidenciaron que ambos contaban con datos proporcionados por informantes de la Policía y la Justicia paraguaya que alertaron al grupo de que se había iniciado una investigación sobre la organización.

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El clan Marset-Insfrán empezó a tomar medidas al respecto luego de que, en Villeta, las autoridades paraguayas detectaron un cargamento de 2.906 kilos de cocaína mimetizados entre bolsones de carbón vegetal. En un mensaje, Marset le advierte a Insfrán que alguien del círculo íntimo estaba dando información de la organización y debía ser eliminado, para estar “un paso adelante” y así cuidar al núcleo duro del clan.

El 24 de octubre de 2020 Marset le confirma a Tío Rico que mató a su primo Diego Olivera Cabrera de “dos buenos tiros”, le pide disculpas por haberlo hecho cerca de su casa y le solicita si le puede confirmar su deceso, puesto que la víctima de los disparos había logrado tirarse del auto en el que iba Marset con otros dos miembros, entre ellos el dueño del Mercedes Benz blanco, el dirigente colorado Jeis Leonardo Urquhart de Lacerda, alias "Gordo", quien está acusado del atentado en un festival de música el 30 de enero de 2022 donde fue asesinado el narco Marcos Rojas Mora y la modelo Cristina Vita Aranda.

Urquhart, hoy preso, era de estrecha confianza de Marset y formaba parte de Sintonía Paraguay, la ramificación paraguaya del PCC.

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Jeis Leonardo Urquhart de Lacerda.

Jeis Leonardo Urquhart de Lacerda.

Semanas antes, Marset había acreditado otro ajuste de cuentas del que se había encargado, en este caso en Uruguay, y el asesinado fue Sebastián Pintos de Kany, fugado del exComcar en agosto de 2020, que estaba privado de libertad por secuestrar a una persona relacionada con el narcotráfico.

El asesinato de Schwartzman

Otro que empezaba a ser sospechado por la organización era el empresario Mauricio Schwartzman, que en los chats entre los líderes era mencionado como “El Judío”, quien todavía contaba con el crédito del clan por su influencia en los círculos policiales y por su importante rol en la logística de las exportaciones a Europa.

Pero la confianza cayó en 2021, meses antes de que Marset huyera (en junio) a Dubái.

Schwartzman era asesor de Luis Sebriano, vinculado a la empresa Artis S.A., que estuvo bajo la lupa de las autoridades tras la incautación en Amberes de 11 toneladas de cocaína ocultas en bolsas de cuero dentro de contenedores el 2 de abril de 2021. Pero la situación se pondría mucho peor para “El Judío” en octubre de ese año, cuando fueron detectados otros dos grandes cargamentos de cocaína: 4.174 kilos de cocaína el día 30 en Rotterdam, Países Bajos, escondida entre bolsas de harina de soja; y otro que estaba pronto para su traslado a Villeta con 3.416 kilos, que fue detectado en un depósito de Fernando de la Mora entre bolsas de azúcar y stevia, que tenía como destino África.

El crédito de Schwartzman se terminaría definitivamente el 10 de setiembre de 2021, día en el Marset fue detenido en el aeropuerto de Emiratos Árabes Unidos con un pasaporte paraguayo apócrifo que había sido proporcionado por Schwartzman.

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Mauricio Schwartzman.

Mauricio Schwartzman.

Dos días después, en el barrio Jara de la capital paraguaya, el empresario paraguayo que había sido fundamental en el esquema de narcotráfico de la organización fue ultimado de 14 disparos por sicarios que lo interceptaron antes de llegar a su casa.

El ministro del Interior de ese entonces, Arnaldo Giuzzio, aseguró al instante que el asesinato estaba relacionado a una vendetta narco por las cargas perdidas en Villeta en octubre de 2020 y la del depósito de Fernando de la Mora en octubre de 2021.

Luego, en una conversación entre integrantes del grupo Insfrán, Marcedes "Merchi" Duarte acreditaría la versión de Giuzzo sobre el asesinato encargado por “El Jefe”. "El responsable" de la caída del uruguayo fue enviado "al más allá", aseguró Merchi.

El 1° de marzo del 2022 fue asesinada por el clan la empleada doméstica de Insfrán, Fátima Liliana Rejala Cabrera. Las muertes de Schwartzman y Rejala eran investigadas por el fiscal Marcelo Pecci, asesinado el 10 de mayo de 2022 en una playa de Colombia.

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