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Política INDDHH |

Mariana Mota asumió como integrante del directorio de la INDDHH

La exjueza Mariana Mota asume formalmente como integrante del Consejo Directivo de la INDDHH en un acto en el Parlamento con la presencia de Cosse.

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En sus primeras declaraciones tras asumir Mota resaltó la histórica vocación de Uruguay por los derechos humanos, recordando su papel en los acuerdos internacionales desde 1945, incluyendo el reconocimiento de los "crímenes de lesa humanidad" tras los tribunales de Nuremberg. Subrayó que, salvo la dictadura, el país ha sido "activo en el ámbito de elaboración y ratificación de convenios internacionales". Enfatizó que esta conducta "debe reflejarse en acciones efectivas, salir de la letra de los convenios y materializarse en las políticas públicas".

Mota señaló una paradoja central: las convenciones de derechos humanos "reposan exclusivamente en la buena voluntad de los estados", a diferencia de otros acuerdos que incluyen sanciones. Si un estado "decide no aceptar las recomendaciones o invoca de derecho interno para eludirlas o alega su soberanía como excusa", "nada puede hacerse". Por ello, es crucial un "amplio y unánime reconocimiento y protección de los derechos y libertades fundamentales" a nivel internacional, exigiendo a los estados no solo que suscriban sino que "efectivamente los cumplan y además que reclamen de otros estados que sean también consecuentes".

La nueva integrante del directorio explicó que las instituciones nacionales de Derechos Humanos, como la INDDHH, son mecanismos creados para "asegurar que los estados cumplan efectivamente con sus obligaciones". Su rol, asignado por la declaración de Viena de 1993, incluye "asesorar a las autoridades competentes su papel en la reparación de las violaciones a los derechos humanos, la divulgación de información sobre esos derechos y la educación". Este es el papel que la institución debe "practicar a lo largo y ancho del país".

Mota insistió en la necesidad de que la INDDHH sea un "principal nexo y sostener un diálogo constante con la sociedad civil organizada" , funcionando como "un amplificador de esas voces colectivas, vinculando a las necesidades de la sociedad con los organismos estatales".

Finalmente, la exjueza abordó los "desafíos pendientes" en Uruguay , señalando "distancias entre la manera en que se viven ciertos derechos y los compromisos internacionales asumidos". Mencionó vulneraciones concretas: el derecho a la alimentación, vivienda, salud y educación en "niños y niñas y adolescentes pobres" ; la integridad física, vida y reinserción social en "personas privadas de libertad" ; y la vida, igualdad y reconocimiento en "mujeres víctimas de violencia de género, afrodescendientes, personas con discapacidad, con distintas orientación sexual, en situación de calle". También incluyó el "derecho de la naturaleza" ante el "uso indiscriminado de los recursos naturales" , y sentenció que "detrás de las personas detenidas desaparecidas se sigue violando el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la memoria".

Mota concluyó que es "deber del Estado hacer cesar las vulneraciones" y de la institución "colaborar en que esas tareas se lleven adelante". La labor requiere "paciencia y pasión" , porque "la lucha por el reconocimiento y vigencia de los derechos humanos es una tarea que lleva tiempo". Citando a Luis Perico Pérez Aguirre, definió la pasión como "aquello que nos da cierta capacidad de sentir hasta en las tripas la miseria y el sufrimiento de los excluidos de las víctimas" , y que es "la razón de ser y el nervio del compromiso con los derechos humanos de los excluidos".

Transmisión de la asunción:

Embed - ACTO POR LA ASUNCIÓN DE LA DRA. MOTA EN LA INDDHH

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