Este miércoles se aprobó en la Comisión de Salud de la Cámara de diputado el proyecto de regulación de la eutanasia. La propuesta normativa fue votada por los legisladores del Frente Amplio (Luis Gallo, Juan Gorosterrazú y Federico Preve) y la presidenta de dicha comisión Nibia Reisch.
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En rueda de prensa, Gallo, quien es presidente de la Comisión, manifestó que la voluntad anticipada no estuvo en discusión, y tampoco los aportes del senador Pedro Bordaberry, que mantenía la figura de eutanasia como un delito.
"Quiero destacar que después de un tiempo importante del tratamiento de la comisión, trabajamos bien todos los partidos políticos en un muy buen clima, es muy importante destacarlo en temas complejos, de difícil acceso", dijo Gallo.
El legislador añadió que se crea el derecho de que la persona que tiene "padecimientos insoportables, enfermedades irreversibles e incurables", tenga la posibilidad de solicitar la eutanasia: "En ese sentido el proyecto le da garantías a la persona que la solicita, pero también al cuerpo médico".
Los detalles del proyecto
La iniciativa establece que individuos mayores de edad y con capacidad psíquica, que se encuentren en fase terminal de una patología incurable e irreversible, o que experimenten sufrimientos insoportables con grave y progresivo deterioro de su calidad de vida, podrán solicitar la eutanasia. Este procedimiento, conforme a la propuesta, sería llevado a cabo por un médico o bajo su dirección, con el objetivo de lograr una muerte indolora, apacible y respetuosa.
La legislación propuesta detalla un proceso estructurado para garantizar que la decisión del paciente sea válida. Este inicia con una solicitud personal y escrita al médico. Posteriormente, se realiza un control de admisibilidad, donde se verifica el cumplimiento de las condiciones y se proporciona información sobre tratamientos disponibles, incluyendo cuidados paliativos.
El proceso incluye una segunda opinión médica de un profesional independiente. En caso de desacuerdo, una Junta Médica compuesta por tres especialistas (incluyendo un psiquiatra y un especialista en la patología del paciente) emitirá un dictamen definitivo. Tras la confirmación y un plazo establecido, el paciente deberá ratificar su voluntad por escrito ante dos testigos. Es importante destacar que la voluntad del paciente es revocable en cualquier etapa.
El proyecto también aborda la obligación de los prestadores de salud de asegurar el servicio, permitiendo la objeción de conciencia para los profesionales de la salud, con la condición de que la institución garantice la prestación. Adicionalmente, se propone la modificación de normativas existentes para incluir explícitamente el derecho a "morir con dignidad", evitando la prolongación artificial de la vida cuando no existan expectativas de mejora. Cuando la muerte resulte de la eutanasia, el certificado de defunción registrará la causa básica y consignará la eutanasia como causa final, siendo considerada a todos los efectos como muerte natural.
Finalmente, se prevé la creación de una Comisión Honoraria de Revisión para supervisar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.
El proyecto definitivo será discutido en la Cámara de Diputados el próximo 5 de agosto.