La confrontación entre los periodistas Ignacio Álvarez y Eduardo Preve, se originó tras la difusión de un presunto altercado de tránsito en el balneario Punta del Diablo. El episodio, que comenzó como una denuncia sobre un hecho de violencia ciudadana, derivó rápidamente en un intercambio de imputaciones personales y profesionales de alto calibre a través de sus canales digitales.
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Ignacio Álvarez inició la secuencia informativa al asegurar que un matrimonio se contactó con él para relatar un episodio violento sufrido a manos de Preve. Según el relato de Álvarez, el periodista Eduardo Preve habría reaccionado de forma desmedida por un lugar de estacionamiento, llegando a "agarrar una piedra y amenazar con tirárselas, para luego tomar del cuello a su esposo, quien iba al volante del auto en el que se estaban yendo de la playa junto a su pequeño hijo".
Lo que dijo Preve
La respuesta de Eduardo Preve no se hizo esperar, calificando la difusión del evento como una maniobra orquestada bajo el título de "Álvarez y sus operaciones". Preve reconoció la existencia de una discusión, pero sostuvo que fue una situación menor que "se saldó con pedido de disculpas de ambos partes en el mismo momento". En su descargo, Preve arremetió contra la trayectoria de su colega, a quien se refirió sistemáticamente como "el ex periodista Nacho Álvarez", y vinculó este episodio con tácticas utilizadas durante la pasada campaña electoral contra el actual mandatario Yamandú Orsi.
En un tono marcadamente confrontativo, Preve desestimó la relevancia de la denuncia y de la figura de Álvarez en el ecosistema informativo actual. "No te creas tan importante", disparó Preve en sus redes sociales, añadiendo con ironía: "Tranquilo, Nacho Álvarez. Ya vas a tener tu canal de YouTube".
Para Preve, el accionar de Álvarez responde a una práctica que ya tiene "nombre y apellido en Uruguay" y que busca involucrar a figuras públicas en maniobras sin éxito.