Inflación y crecimiento global en riesgo
El aumento en los costos de combustibles y logística se está trasladando rápidamente a los precios al consumidor, generando una presión inflacionaria que podría sumar entre 0.5 y 1.0 puntos porcentuales a la inflación mundial en 2026. Esta escalada de precios, combinada con una posible desaceleración económica, revive temores de un escenario estanflacionario, donde la alta inflación se combina con un crecimiento estancado.
Los bancos centrales, en un esfuerzo por contener la inflación, podrían verse obligados a mantener o aumentar las tasas de interés, lo que a su vez frenaría la recuperación del consumo y las inversiones, afectando el crecimiento económico global.
La escalada bélica en Medio Oriente está afectando la economía global con efectos diferenciales, desencadenando una crisis económica global cuyo impacto se siente a través del encarecimiento de la energía, el fortalecimiento del dólar y el resurgimiento de la inflación, los grandes temores a nivel de la macroeconomía. Con proyecciones de crecimiento cada vez más inciertas, el mundo observa con atención cómo se desarrollan los acontecimientos en esta región crítica y cómo las políticas económicas se adaptarán a esta nueva realidad.