Alemania ha puesto en marcha una nueva estrategia militar con un objetivo explícito: convertirse en el país con la fuerza armada convencional más poderosa del continente. Este ambicioso plan no solo redefine las prioridades de la OTAN, sino que ha provocado una respuesta cargada de ironía y advertencias por parte del Kremlin.
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La hoja de ruta alemana hacia la supremacía militar en Europa
El nuevo plan estratégico de las Fuerzas Armadas germanas (Bundeswehr) identifica a Rusia como la "amenaza principal" y establece un cronograma de transformación dividido en tres fases críticas para garantizar que Berlín esté preparado ante una posible escalada bélica:
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Fase 1 (hasta 2029): Incremento focalizado de la capacidad de defensa y disponibilidad operativa inmediata del personal.
Fase 2 (hasta 2035): Expansión masiva en todas las dimensiones: tierra, aire, mar y el ámbito ciber/espacial. Para esta fecha, Alemania proyecta contar con 460,000 soldados preparados para el combate (260,000 activos y 200,000 reservistas).
Fase 3 (objetivo 2039): Consolidación como una potencia militar tecnológicamente superior.
"Para protegerse eficazmente a sí misma y a sus aliados, las Fuerzas Armadas alemanas deben convertirse en el ejército convencional más fuerte de Europa", dicta el comunicado oficial del Gobierno germano.
La respuesta del Kremlin: "Un escalofrío por la espalda"
La reacción de Moscú no se ha hecho esperar. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha utilizado un tono incisivo para recordar las implicaciones históricas de un rearme alemán de esta magnitud.
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Advertencia histórica: Peskov ironizó sobre el destino de los proyectos militares expansionistas de Alemania en el pasado: "Lo principal es que no sea hacia el mismo lugar al que ya han ido varias veces en la historia".
Temor ciudadano: Según el portavoz ruso, estos planes generarán un "escalofrío en la espalda" de los ciudadanos europeos que conocen las consecuencias de una hegemonía militar germana en el continente.
¿Histeria o necesidad estratégica?
Mientras Berlín justifica su inversión masiva en la necesidad de "prepararse para la guerra" ante el avance de Estados que actúan al borde del conflicto, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha calificado estas teorías de "ridículas".
Desde el Kremlin se sostiene que las élites europeas están sumidas en una "histeria" colectiva para convencer a sus poblaciones de una amenaza inexistente. Sin embargo, los datos son claros: Alemania ha decidido dejar atrás décadas de contención militar para liderar la defensa de Europa, marcando un punto de no retorno en la seguridad internacional del siglo XXI.
(Con información de RT)