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Rodríguez a Lacalle: «No vale todo Sr. Presidente»

El presidente de Fancap envió una carta al presidente pidiéndole que «asuma la responsabilidad de poner un  límite» a las acusaciones, injurias y agresiones de los senadores Da Silva y Bianchi.

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Hace unos días el presidente Lacalle Pou participó en Minas de la inauguración de una nueva sede de la Universidad Tecnológica (UTEC). En ese marco el sindicato de funcionarios de ANCAP (Fancap) realizó una manifestación con cantos y pancartas entorno al acto oficial del que participaba el mandatario.

Tras recorrer la nueva sede de la UTEC, en la puerta del local universitario, el presidente de Fancap,  Gerardo Rodríguez, le pidió “un minuto” a Lacalle Pou para hablar.

El diálogo duró algo más de cuatro minutos y allí Rodríguez le recriminó a Lacalle Pou que no había convocado al sindicato de ANCAP para una reunión, como se había comprometido, y apuntó contra la intención del gobierno de “privatizar” el negocio del cemento portland.

Luego del cruce con el presidente, Gerardo Rodríguez recibió todo tipo de acusaciones e insultos por dirigentes del oficialismo, lo que llevó a que el dirigente sindical le escribiera una carta al mandatario.

CARTA ABIERTA AL SR. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Sr. Presidente:

El lunes 14 de marzo tuve la oportunidad de intercambiar con usted en la ciudad de Minas sobre el futuro de la industria cementera estatal. En un hecho que resalta la calidad democrática de nuestra nación, expresamos nuestras posturas defendiendo distintos intereses y visiones.
La Federación Ancap siempre ha expresado los intereses de los y las trabajadoras entrelazados con la defensa del rol del Ente de promover el desarrollo social y productivo, más allá de los sucesivos gobiernos con sus diferentes concepciones ideológicas.
A esta causa me sumé hace mucho tiempo, asumiendo en los últimos años distintas responsabilidades en la conducción del sindicato, renunciando a intereses personales, quitándole tiempo a mis afectos y al descanso. Nadie me obliga a estar donde estoy, lo hago con orgullo, dedicación y compromiso con la clase trabajadora. No tengo poder de ningún tipo, sólo soy un trabajador electo en dos oportunidades para representar el colectivo al que pertenezco.
Desde hace un tiempo (especialmente desde el comienzo del proceso del referéndum), mi familia y yo venimos padeciendo el ataque permanente, la persecución y los agravios de un senador de su Partido hacia mi persona, a lo que se sumó luego del intercambio que mantuvimos en Plaza Libertad de Minas, una senadora de su sector político, hecho que potenció el nivel de
agresividad, malicia, violencia, mentiras y odio hacia mí.
Ante la virulencia del ataque me pregunto cómo aplica su consigna “firme con las ideas, suave con las personas”. Estas son las oportunidades para demostrar que los postulados políticos se enmarcan en la ética y no en la demagogia. La práctica inquisitoria debe erradicarse de la política. Las instituciones tienen sus ámbitos, mecanismos y procedimientos para evacuar
dudas o hacer denuncias, no es legítimo enchastrar impunemente a las personas en la “plaza pública” de las redes sociales, menos aún hacerlo desde posiciones de poder.
La fortaleza de la Democracia radica esencialmente en la tolerancia y respeto a quienes piensan diferente. Sería una muy mala señal para la sociedad y un descrédito para la política que usted avale salir a «matar» con cualquier método
al adversario. Eso daña las instituciones y la Democracia. No vale todo Sr. Presidente, como dice usted; “nos podemos equivocar, pero no mentir y agraviar”. Por eso, considerando que ambos senadores son de su Partido, y en particular la Senadora indicada es la tercera en la línea de su sucesión, le solicito firmemente que asuma la responsabilidad de poner un  límite a tal dislate.
Le soy sincero, he pensado luego del 28 de marzo iniciar las acciones que correspondan ante la Fiscalía General de la Nación motivado por la serie de acusaciones, injurias y agresiones que han propinado hacia mi persona el Senador Da Silva y la Senadora Bianchi. El ejercicio de sus fueros legislativos (Art. 113 y sgtes.de la Constitución) no supone que se les posibilite agredir, tergiversar o intentar amedrentar a través de supuestas pesquisas secretas e inconstitucionales a los representantes de instituciones de la sociedad civil.
Usted conoce que esta serie de hechos caracterizan el accionar cotidiano de los senadores referidos, vale decir que no es solo conmigo, sino también con diversos actores sociales, incluyendo periodistas. Es por ello que he reflexionado denunciarlos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este llamado es para que reafirme su compromiso de ser el Presidente de todas y todos, no de una mitad como dijo oportunamente.
A la Democracia la cuidamos entre todas y todos. Abogo por su intercesión, y también me comprometo en ese sentido.

Gerardo Rodríguez
(Presidente de Fancap e integrante del secretariado ejecutivo del PIT-CNT

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