El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se declaró en conflicto este sábado ante la pérdida de 500 puestos laborales de profesionales de la salud, debido al cierre de la mutualista Casa de Galicia.
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En un comunicado con carácter de urgencia, el SMU señaló que el pasado 13 de marzo se presentó a la primera reunión del Consejo de Salarios con una propuesta “acordada con las otras gremiales médicas, con el objetivo de mantener las fuentes de trabajo y la calidad asistencial”.
El planteo del SMU no fue contemplado ni respondido por las empresas que recibieron a los casi 40 mil socios de la institución en quiebra.
Según el SMU, las empresas presentaron una propuesta que contempla únicamente a 200 de los más de 700 médicos que trabajaban en Casa de Galicia, a los cuales además se les otorga pocas horas de trabajo.
“La propuesta de 200 cargos de escasa dedicación horaria, expresados a través de “26 horas de trabajo mensuales”, estaría dejando sin empleo a más de 500 colegas, considerando a más de 700 trabajadores médicos aproximadamente que se deben reubicar”, expresa el comunicado.
El sindicato agrega que su “propuesta inicial de emplear a 21 médicas y médicos cada 1000 usuarios, fue reducida en la presentada por las empresas a menos de 5”.
También manifiestan que el vínculo laboral de los médicos comprendidos en la propuesta de las empresas es “precario e inestable y está sujeto a la movilidad de los usuarios con un patrón de evaluación periódica que no arroja certidumbre alguna”.
El SMU destaca asimismo el perjuicio que tendrá para los usuarios del sistema de salud la reubicación de solo 200 médicos, con pocas horas de dedicación, cuando los usuarios de Casa de Galicia distribuidos en otras mutualistas casi llegan a 40 mil.
Señalan además que esta solución no respeta el compromiso de las autoridades de no dejar a médicos sin trabajo, “así como (el de) los parlamentarios que, en forma casi unánime, acordaron una ley cuyo espíritu tampoco se respeta”.
En este sentido es que el sindicato se declara en conflicto y en sesión permanente para “considerar de manera diaria las medidas gremiales (…), no descartando la paralización de actividades a nivel nacional de forma coordinada, en caso de ser necesario”.