Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
derechas |

Movimiento sindical y desarrollo

Abdala: "No podemos darnos por derrotados" ante el avance de la ultraderecha en la región

Ante el avance de las derechas en la región, el dirigente sindical reclamó una estrategia de desarrollo que genere empleo, reduzca desigualdades y fortalezca el papel del Estado.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

El presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, sostuvo que el movimiento sindical debe enfrentar el avance de las derechas en América Latina con una agenda que combine derechos laborales, desarrollo productivo, reducción de la pobreza y una disputa cultural e ideológica. En una entrevista con Legítima Defensa 2da. Dosis, de Caras y Caretas, afirmó que Uruguay no está al margen del escenario regional y planteó la necesidad de construir una estrategia nacional de desarrollo que trascienda los períodos de gobierno.

La entrevista se produjo en el marco de los 60 años de la unidad sindical, una conmemoración que para Abdala permite recuperar el proceso que desembocó en la creación de la CNT en 1966. Según explicó, aquella unidad fue resultado de un largo proceso de organización, solidaridad y búsqueda de acuerdos entre distintos sectores del movimiento obrero.

“La clase trabajadora presente en la escena nacional rinde homenaje a todo un arduo proceso que hunde sus raíces en la larga historia del movimiento obrero uruguayo”, señaló. Recordó que, ante el contexto regional posterior al golpe de Estado en Brasil en 1964, el movimiento sindical había resuelto que, ante un eventual golpe en Uruguay, habría huelga general con ocupación de los lugares de trabajo.

Para Abdala, esa construcción tiene características singulares. “No existe en el panorama sindical internacional y continental una situación como la que hay en Uruguay, donde toda la clase trabajadora estamos unidos en una sola central democrática de masas”, afirmó.

Pero el aniversario de la unidad sindical también sirve, según su visión, para discutir el presente. Abdala ubicó al movimiento obrero uruguayo dentro de un escenario internacional que definió como complejo y marcado por una “contraofensiva global” del capital contra el trabajo.

En ese marco, señaló que América Latina atraviesa un proceso de derechización y mencionó como ejemplos las transformaciones laborales en Argentina, la discusión sobre la jornada de 40 horas en Chile y la situación política de otros países de la región. “Los trabajadores están perdiendo derechos a nivel del continente”, sostuvo.

El dirigente sindical vinculó esa situación con una disputa de alcance global. Según planteó, la humanidad enfrenta un dilema entre “la barbarie de la guerra” y la construcción de un orden económico y social diferente. También cuestionó la concentración de la riqueza y sostuvo que el desarrollo tecnológico, bajo las actuales relaciones sociales, puede generar nuevas formas de exclusión.

Frente a ese escenario, Abdala defendió una mayor integración sudamericana y una estrategia nacional de desarrollo en Uruguay. Entre las prioridades mencionó la reducción de la pobreza en hogares con niños y adolescentes, la disminución de la jornada laboral sin pérdida salarial, el combate a la precarización y la construcción de un nuevo esquema contributivo para sostener una seguridad social con derechos.

“El leitmotiv del desarrollo no sea estrictamente la acumulación de capital, sino directamente la buena vida de las personas”, resumió.

La disputa por el sentido

Uno de los momentos centrales de la entrevista estuvo dedicado a la posibilidad de que el avance de las derechas en la región tenga una expresión también en Uruguay. Consultado sobre qué factores pueden incidir para evitar un fenómeno de esas características, Abdala planteó que existe una disputa que excede las políticas económicas o laborales.

“Yo creo que hay mucho de batalla cultural, de lucha ideológica”, sostuvo.

Luego de una interrupción técnica que obligó a retomar la comunicación, profundizó sobre el punto. Para el presidente del PIT-CNT, no se puede asumir que las nuevas derechas estén derrotadas por anticipado ni desconocer su capacidad para captar adhesiones entre sectores populares.

“No podemos darnos por derrotado con estas versiones del odio y de la política”, afirmó. A su entender, una de las claves consiste en ofrecer respuestas concretas a los problemas que afectan a la población.

Entre ellas ubicó el trabajo de calidad, la reducción de la pobreza infantil, el desarrollo de nuevas actividades productivas y la generación de oportunidades para las nuevas generaciones. “Hay que tener los aspectos clave de lo que se puede hacer en la actual relación de fuerzas global y continental, asirse de ellos e implementarlos”, señaló.

Trabajo y crecimiento

En el plano nacional, Abdala valoró algunos componentes de la política laboral del gobierno, aunque marcó diferencias en otros terrenos. Mencionó la Ley de Empleo Integral y el papel del Ministerio de Trabajo en distintos conflictos, así como la incorporación de la reducción de la jornada laboral a la discusión del Consejo Superior Tripartito.

Sin embargo, sostuvo que las políticas laborales por sí solas no alcanzan para resolver los problemas del mercado de trabajo. Uruguay, afirmó, se encuentra en una “meseta de crecimiento del producto bruto interno” después del período de altos precios internacionales de las materias primas.

“Lo que estás teniendo es un problema que no es suficiente la oferta de trabajo en la sociedad uruguaya”, planteó. Para Abdala, esa situación está directamente relacionada con la ausencia de una estrategia de desarrollo capaz de generar nuevas actividades y puestos de trabajo.

En ese sentido, enumeró sectores que considera estratégicos: la producción farmacéutica basada en biotecnología nacional, la industrialización de la madera sólida, los coproductos vinculados a la estrategia energética, los servicios tecnológicos y la recuperación de la industria de reparación y construcción naval.

“No alcanza con lo que el mercado puede resolver en estas condiciones”, afirmó. Por eso reclamó “un rol estratégico del Estado” que permita seleccionar sectores productivos capaces de impulsar el crecimiento.

También mencionó la necesidad de avanzar en un plan de riego para el desarrollo agropecuario y de mejorar la calidad y cantidad de la inversión pública.

Una agenda más allá del salario

Abdala defendió una concepción del sindicalismo que no se limite a las reivindicaciones salariales o a los conflictos laborales. En su visión, las decisiones internacionales tienen consecuencias directas sobre las condiciones de vida de los trabajadores.

Por eso destacó la atención del movimiento sindical uruguayo sobre las elecciones de Brasil y su impacto regional. También señaló como parte de la agenda del PIT-CNT la movilización prevista para el 8 de octubre en reclamo del cese del “genocidio contra el pueblo palestino”, así como la solidaridad con Cuba.

En ese punto, recordó el vínculo del movimiento sindical con la brigada médica cubana y sostuvo que existen presiones estadounidenses para deteriorar su presencia en Uruguay.

La agenda sindical incluye además las elecciones, por voto secreto y directo, para el directorio del Banco de Previsión Social, previstas para el 22 de noviembre, y un encuentro de movimientos sociales de América Latina previsto para diciembre.

Pit-Cnt y modelo de sociedad

Para Abdala, todos esos asuntos forman parte de una misma discusión: qué modelo de sociedad y de desarrollo se pretende construir. “Ayudar con una visión de conjunto que no se queda estrictamente en lo corporativo o en lo economicista, a que nuestro pueblo pueda efectivamente ser protagonista de una estrategia de desarrollo es el centro de nuestra visión”, sostuvo.

Al cerrar la entrevista, volvió sobre el aniversario de los 60 años de unidad sindical. Definió esa experiencia como una “unidad de unidades”, construida también a partir de la unidad obrero-estudiantil, el vínculo con la Universidad y el Congreso del Pueblo.

Para el presidente del PIT-CNT, esa acumulación histórica explica la existencia de una central sindical única y constituye, al mismo tiempo, una herramienta para las disputas del presente. “Todas esas unidades constituyen la fuerza motriz de la transformación en nuestro país”, concluyó.

Temas