Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Columna destacada |

Ahora sí es un bollo, Luis

Por Enrique Ortega Salinas.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Los nuevos gobernantes insisten en decir que toman un país en una situación complicada. La flamante ministra de Economía llegó a decir que “el punto de partida para el nuevo gobierno es peor a lo estimado”. Las mismas palabras, letra por letra, que las expresadas por Mauricio Macri apenas tomó el poder en Argentina y antes de pulverizarla con sus políticas neoliberales.

 

El juego de las lágrimas

Está bien, lo entendemos como parte del juego; pero los lamentos de Arbeleche y Alfie no coinciden con el informe anual del Fondo Monetario Internacional, el cual señala: “Tras una década y media de un crecimiento vigoroso, el país tiene un alto ingreso per cápita y bajos niveles de pobreza, desigualdad e informalidad. Gracias a una prudente gestión de supervisión y regulación, el sector financiero sigue siendo resiliente pese a la volatilidad en el mercado financiero regional”. Las autoridades de este organismo internacional calificaron la situación de Uruguay como “envidiable” y, en otros informes, lo han puesto como ejemplo para países emergentes.

Difícil fue tomar el gobierno en 2005, tras el desastre provocado por las administraciones blanquicoloradas. Ahora es un bollo; pero no nos crean a nosotros, sino a los representantes del Fondo Monetario Internacional, que dudo mucho sean de izquierda.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con poco más de 2.500 millones de dólares en reservas del Banco Central. Lo devuelve con 537 millones.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con casi un 40% de pobreza y 5% de indigencia. Lo devuelve con 8,1% de pobreza, 0,1% de indigencia y el ingreso per cápita más alto de América Latina y el Caribe. Pese a las acciones de los intendentes blancos, Uruguay lidera, junto con Chile, la tabla de los países con mayor cristalinidad, o sea, menor corrupción; a la vez que encabeza, junto a Costa Rica, la lista de países con democracia plena en América Latina y el Caribe.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con 22% de desempleo. Aunque hay discusiones al respecto y hay quienes hablan de algunos puntos menos, lo cierto es que el Frente Amplio devuelve el gobierno con 8,5% de desempleo; pese a la crisis argentina, que nos golpea directamente.

 

Lacalle recibe una herencia envidiable

El informe del equipo técnico del FMI pronostica un crecimiento económico de 2,1% para 2020, mientras que el BCU afirma que será de 2,5%, superando ampliamente el 0,5% de 2019. La economía uruguaya ha crecido ininterrumpidamente con las administraciones frenteamplistas.

Lacalle II heredará del Frente Amplio 13 proyectos de participación público privada (PPP) en Ferrocarril Central, infraestructura vial y nuevos CAIF, todo lo que suma una inversión de 1.900 millones de dólares. Heredará, gracias a la gestión frenteamplista y pese a las críticas multicolores, la inversión privada más grande de la historia de Uruguay. UPM generará 6.000 puestos de trabajo para su construcción y 10.000 más directos e indirectos cuando funcione a pleno. Esperemos que cuando el presidente muestre dentro de un año logros como la reducción del desempleo y crecimiento económico, tenga la delicadeza de reconocer el origen de tales avances.

El Frente Amplio recibió un Uruguay que exportaba a 60 naciones. Ahora lo entrega con un mercado de 165 países.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con salarios docentes sumergidos. Ahora lo entrega tras haberlos incrementado en términos reales en 90%.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con cifras alarmantes de accidentes laborales e informalidad. Ahora lo entrega tras haber reducido en 30% los accidentes laborales y haber aumentado en 60% la cantidad de cotizantes a la seguridad social.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con una mortalidad infantil de 13,2 cada 1.000 nacidos vivos. Ahora lo devuelve tras haber reducido esa cifra a 6,8 y una mortalidad materna de 0 en 2019.

 

Paradojas

Ahora bien; para ser objetivos, Lacalle II sí recibe un incremento de la actividad criminal, mas no podemos dejar de señalar algunas paradojas.

Hasta hace pocas semanas atrás, se criticaba a Eduardo Bonomi y se aseguraba que contaba con todos los recursos materiales y humanos para resolver el problema; sin embargo, apenas asumió como ministro del Interior, Jorge Larrañaga le pidió al presidente que contratara 2.500 efectivos para la Republicana y 600 más para las cárceles.

La promesa de Luis Lacalle de reducir el déficit fiscal y ahorrar centenares de millones de dólares no parece ser viable si tenemos en cuenta que en la ley de desesperada consideración se crea un nuevo ministerio y varias direcciones, con el incremento correspondiente de funcionarios públicos, edificios, vehículos y demás recursos materiales.

Por otra parte, llama la atención que hasta hace pocos meses la oposición criticaba al gobierno por no bajar algunas tarifas públicas; pero apenas se sintieron ganadores, comenzaron a reclamar que se subieran. Ahora, ya sabemos que se viene un tarifazo. ¿Dónde quedaron las exigencias de Álvaro Delgado de rebajar las tarifas, ya que había margen para hacerlo? Hoy llora y despotrica porque no subieron.

El Frente Amplio recibió un Uruguay con una deuda pública equivalente al 101% del PIB. Ahora lo devuelve tras reducir ese porcentaje al 64,54%, y si consideramos la deuda neta (descontando los activos del BCU), el porcentaje con respecto al PIB es de 32,45%.

Hay quienes critican al gobierno saliente por la deuda pública sin considerar el PIB, lo cual es totalmente ilógico. Para explicarlo con bananitas y manzanitas, si Juan tiene deudas por 5.000 dólares y Pedro las tiene por 20.000, no podríamos decir que Juan tiene una situación mejor que Pedro, si el primero gana 1.000 dólares por mes y el segundo gana 5.000.

Si Lacalle II está dispuesto a hacerse cargo (lo cual nos parece muy bien), que comience haciéndose cargo de que recibe un país en condiciones envidiables y que las cosas más difíciles ya fueron resueltas por el Frente Amplio.

Entre José Mujica y Tabaré Vázquez logramos sacar a los trabajadores rurales y empleadas domésticas de la explotación laboral a que les sometieron durante siglos. Ambos levantaron a Uruguay de los escombros y lo convirtieron en un faro para el mundo. Por si fuera poco, no se robaron un peso, algo bastante llamativo en la región y en nuestra historia.

 

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO