Por Víctor Carrato El magistrado De Egea no ha recibido respuesta a la comisión rogatoria que envió a Uruguay. De Egea pretende que le ayuden a desenmarañar el intrincado esquema societario del cabecilla del caso Tándem, el excomisario José Villarejo. El excomisario de Policía José Manuel Villarejo Pérez fue visto más de una vez Punta del Este, en el hotel Saint Pierre (exhotel Don Pepe), en la parada 14 de, que gerenciaba su hija Laura, después de que el padre la animara a dejar el trabajo que tenía en Suiza. Ahora se encuentra en prisión desde el 5 de noviembre del año pasado, junto al comisario que fuera máximo responsable policial del aeropuerto de Barajas, Carlos Salamanca, por presuntos delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales. Operación Tándem A ambos se les acusa por su implicación en una trama con la que presuntamente se habrían lucrado con servicios especializados de inteligencia y facilitado la entrada ilegal de ciudadanos no comunitarios en territorio español. Salamanca fue puesto en libertad con medidas cautelares el pasado 6 de marzo, pero en el caso de Villarejo el juez rechazó su petición de libertad. La red de Villarejo hacía servicios de inteligencia e introducía ciudadanos africanos, entre otros. Se estima que introdujo en España, de manera irregular, alrededor de 20 millones de euros, desde Uruguay a Estepona (Málaga). El hotel Saint Pierre en Punta del Este era parte de una de las sociedades con las que operaba en Latinoamérica y que usaba para el blanqueo de capitales. La ruta del dinero era intrincada. Para legalizar el dinero producto de la corrupción, pasaba por África, Suiza, Panamá, Colombia, Uruguay y de ahí a España. La caída del hoy famoso Villarejo fue en el marco de la operación Tándem. Tres años de investigaciones que sacaron a la luz “las cloacas de Interior”, que él manejaba, a través de las cuales se fabricaban falsas pruebas contra políticos y partidos rivales del Partido Popular (PP), como se probó a través de las grabaciones efectuadas en el despacho oficial del propio ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Al destaparse el entramado que dirigía Villarejo desde una planta de la Torre Picasso, un rascacielos situado en Madrid, en la plaza Pablo Ruiz Picasso, dentro del complejo empresarial y comercial AZCA -un emporio de numerosas sociedades y un centenar de propiedades, valorado en 25 millones de euros-, salió a la luz el método por el que fue grabado el ministro Fernández Díaz, algo que no quiso ser investigado por la Fiscalía General del Estado cuando el diario Público puso a su disposición las grabaciones originales. Las conversaciones intervenidas al comisario jubilado destapan un negocio millonario del que eran partícipes otros policías corruptos, como el inspector jefe Manuel Guillén, con quien se repartía beneficios. Para camuflar su entramado de blanqueo de capitales desde Uruguay a Suiza, pasando por Colombia, utilizaba a dos de sus hijos, según la investigación de la operación Tándem. En una de las conversaciones grabadas de Villarejo, que mantiene con otro policía implicado en los casos de corrupción, le cuenta que “tenían un hotelito pequeño en Punta del Este, en Uruguay, y que su hija es la que llevaba la dirección y su hijo trabaja con él”. El mayor de sus hijos, el que “trabaja con él”, fue detenido junto a su padre en la operación Tándem. Hablan como dos viejos compañeros de andanzas. Son policías, pero hacen memoria del dinero que el comisario José Manuel Villarejo le daba cada vez que el inspector jefe de Tráfico Manuel Guillén le llevaba un cliente, diez por ciento de cada pago. No obstante, Guillén no está muy conforme. “Las cosas no son así”, le dice a su colega Villarejo. Después quedan para verse al lunes 23 de octubre de 2017 para llevarle “los papeles” y cerrar el nuevo asunto por el que el inspector ha recurrido a los servicios extraoficiales del comisario, la recuperación de 140.000 euros y una pistola “de ETA”. La conversación fue grabada el 20 de octubre del año pasado, y 15 días después el comisario Villarejo estaba detenido y era enviado a la prisión de Estremera, de la que salió para ir al hospital por una afección cardíaca. Las empresas De esta manera, la investigación ha confirmado algunos de los datos aportados hace ya tiempo. Por ejemplo, las relacionadas con el hotel Saint Pierre (ex Don Pepe), en Punta del Este, que ha llevado su hija después de que el padre le animara a dejar el trabajo que hacía en Suiza. Aunque ahora han cambiado el nombre, todavía puede verse una entrevista que hicieron a Laura Villarejo en el programa de CanalSur Andaluces por el mundo. El video todavía está colgado en la página web de una de las empresas del amplio entramado del comisario jubilado, Cenyt Mercosur, una de las sociedades con las que opera en Latinoamérica y lleva directamente a la matriz de su emporio: el Club Exclusivo de Negocios y Transacciones (Cenyt), investigado en estos momentos por blanqueo de capitales. Se estima que introdujo en España, de manera irregular, alrededor de 20 millones de euros, desde Uruguay a Estepona (Málaga), donde también tiene negocio a través de Cenyt Salud y una gran clientela, como por ejemplo José Hidalgo de Halcón Viajes. Cenyt Mercosur es una consultoría inmobiliaria internacional especializada en el asesoramiento y promoción en inversiones inmobiliarias europeas en Uruguay, que funciona al menos desde el año 2007 en nuestro país. Cuenta con oficinas centrales en Madrid y delegaciones en Montevideo y en Punta del Este, según dice su propia web. Un extenso conocimiento y experiencia en el mercado inmobiliario español y uruguayo permiten el desarrollo de servicios, incluyendo todos los aspectos posibles de la inversión. Entre sus clientes, Cenyt Mercosur cuenta con promotores inmobiliarios, que buscan suelo donde construir sus promociones residenciales, con preferencia por Montevideo o la costa, pero también con capacidad para estudiar otros proyectos, siempre que exista una demanda para las viviendas. Asimismo asesora a muchos pequeños inversores europeos, de los que los españoles muestran gran interés por edificios para reciclar en Ciudad Vieja y, en general, inmuebles que puedan ser explotados en alquiler. Los jubilados europeos tienen una elevada capacidad adquisitiva y muestran interés por adquirir pequeñas y tranquilas villas con tranquilos jardines, apartamentos de primera categoría en primera línea de playa. Rafael Redondo figura como director de Cenyt Mercosur en la web del grupo. La sede en Montevideo se encuentra en la calle Río Negro 1354, piso 6, oficina 36. La detención El comisario jubilado José Manuel Villarejo se disponía a viajar a Panamá para participar como conferenciante en el Foro Compliance, organizado por Moncada Abogados, cuando fue detenido el pasado 3 de noviembre por formar parte de una supuesta trama de blanqueo de capitales investigada por la Fiscalía Anticorrupción junto al también comisario Carlos Salamanca. Había sido invitado al mencionado encuentro y tenía ya los billetes para viajar entre los días 20 y 25 de noviembre de 2017. El comisario no viajó finalmente a Panamá, donde le esperaba el Trump International Hotel & Tower, en el que iba a llevarse a cabo el evento. Lo contó el propio Villarejo para argumentar que no podía presentarse el 22 de noviembre del año pasado en el Juzgado 43 de Madrid, que le había citado como investigado. Así consta, de hecho, en un escrito presentado un día antes de la detención por Villarejo ante el mismo juzgado, que investiga al comisario en el marco de una causa abierta tras la denuncia del que fuera jefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas. El ministerio público señalaba a ambos por haber organizado supuestamente una trama dedicada a “reintroducir en España y otros países de la Unión Europea fondos procedentes de actividades ilícitas vinculadas a la corrupción internacional en los negocios”, así como a facilitar la entrada en España de ciudadanos extranjeros de forma ilegal y aceptar obsequios y pagos a cambio de estas gestiones. Salamanca era el responsable de las dependencias policiales del aeropuerto de Barajas, donde según Anticorrupción daba las órdenes para permitir el acceso de estas personas a territorio español. Junto a Salamanca y Villarejo, fueron detenidas otras cuatro personas. Además, los agentes de Asuntos Internos registraron una decena de domicilios de los arrestados en Madrid, Málaga y Valencia e incautaron numerosos dispositivos electrónicos con material que aún están analizando. El comisario Salamanca se encuentra ya en libertad provisional.
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