Gambera está convencido de que el Sí rosado tiene «grandes posibilidades de triunfar», pero alertó que si gana el No, «inmediatamente en Uruguay aumentarán los combustibles casi todos los meses» y eso traerá mayor inflación. Además cree que en tal caso, se profundizará la restricción de libertades sindicales y de expresión, y que serán tiempos peligrosos y hostiles para los jóvenes que -según cierta mirada fanática y estigmatizante- serán considerados portadores de «apariencia delictiva». Dijo que «pase lo que pase» el domingo, la lucha sigue.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Su corazón late intenso pero al mismo tiempo, vive la recta final de la campaña del referéndum con visible calma y serenidad. Manso. Por estas horas, habla poco y reflexiona mucho. Observa el entorno, apunta, sugiere, propone, corrige, alienta, promueve y construye consensos en distintos planos. Zurcidor experto en matices, fino componedor -rara avis- en tiempos de crispaciones políticas televisadas y tolerancias condenadas al destierro. Gambera es consciente de que «el día después» del referéndum habrá posibles escenarios marcadamente disímiles en función del resultado y que el Poder Ejecutivo deberá cuidar ciertos equilibrios para no profundizar la idea instalada de «las dos mitades». De todos modos, no ocultó su preocupación por lo que considera sucederá si llega a triunfar el No. El secretario general de AEBU, integrante del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt y responsable de prensa y comunicación del movimiento sindical, habló de la campaña, el hambre, las ollas, el rol del publicista Esteban Valenti, el doble discurso del gobierno, la seguridad, los medios y dejó expresa constancia de su «eterno agradecimiento a la militancia sindical y popular» por el «conmovedor despliegue» que ha desarrollado en los barrios, plazas, ferias, ciudades y pueblos del interior.
¿Gana el Sí?
Yo creo que tiene grandes posibilidades de triunfar en función de lo mucho que se ha desplegado la militancia, en contacto directo de cercanía barrial con la gente. Es verdad que nosotros nos tenemos que ganar a nosotros mismos. No alcanza que logremos la mayoría frente al No, sino que están los votos en blanco que computan al No. De todos modos, si bien la escalera parece difícil de subir, hay una clara convicción que más allá del resultado, se ha dejado el alma militando y se ha dado todo. Más allá que de nuestro lado no contamos con muchos recursos financieros, sí tuvimos una generosidad conmovedora de la militancia. Y la gente sintió esa cercanía. Fue muy emocionante llegar a cada casa, golpear cada puerta y saber que te abría una vecina, un vecino, que no te conocía, que no sabía ni quién eras ni qué le ibas a decir, pero te escuchaba y en muchos casos te agradecía la información. Este es un camino que hemos construido y seguiremos construyendo. En las próximas horas iremos con una de las compañeras que desde el 13 de marzo está apuntalando una olla, a llevar tortas fritas y compartir unos mates con una pila de gurises en el barrio Los Bulevares. Es decir, el territorio es nuestro ámbito natural de militancia.
¿Creés que el gobierno engañó a la población con su campaña en defensa de la LUC?
Fue bastante claro que en la primera etapa el gobierno apeló al silencio, a que la LUC se defendía sola y evitó hablar de los contenidos para no instalar el tema en la sociedad. Eso es algo que logramos romper con el trabajo realizado en este tiempo. Y lo que vamos a vivir los uruguayos este domingo es una instancia ciudadana en donde los de abajo, los de a pie y los de todos los días -el vecino, la vecina- vamos a ser legisladores por un minuto. Y por eso es que los de abajo le vamos a contestar a los de arriba si nos parece bien o no lo que legislaron. Eso va más allá de engaños o no, de silencios o no. Incluso más allá si el gobierno quiso debatir o se llamó a silencio para no debatir. El domingo tendremos una instancia ciudadana por excelencia, en la que los de abajo le dirán a los de arriba si están conformes o no con las leyes que han hecho en su gestión. Y en este caso, creo que los uruguayos van a decir que no estamos de acuerdo con estos 135 artículos de la ley. Y esa es la instancia principal. Después, cada quien tendrá su análisis político sobre la gestión de gobierno y los insultos que han lanzado algunos legisladores de la coalición permanentemente. Porque el lunes habrá que seguir trabajando, construyendo la solidaridad, colaborando con las ollas que son muchas y que vienen siendo sostenidas por mucha gente que trabaja duro. Ahí hay un enorme sacrificio de vecinas y vecinos que desde hace demasiado tiempo colaboran para que la gente que no tiene un plato de comida, pueda tenerlo en la olla. Por tanto, creo que hay que dimensionar lo que vamos a vivir el domingo en un contexto.
El tema del hambre de la gente no estuvo muy presente en la campaña. Los énfasis pasaron por otros puntos, como vivienda, seguridad, educación, portabilidad, pero el hambre quedó bastante por fuera de cualquier mención relacionada a las políticas económicas del gobierno, por ejemplo, con la regla fiscal.
Sí, y la regla fiscal es por excelencia el artículo de la LUC que condiciona el futuro. Es una norma que coloca un corsé para que el Estado no pueda moverse, sin que importen las circunstancias que le toque vivir a una sociedad. Por más que nuestra sociedad tenga que afrontar asuntos graves como una pandemia y una emergencia sanitaria, el Estado no se moverá para atender a los más vulnerables. De todas maneras, creo que sí en la campaña algunos aspectos se manejaron. Y cuando nos preocupamos por los desalojos exprés y la mora en términos casi de usura para quienes no pueden pagar, también estamos hablando del hambre de las familias y la crisis por el techo y la comida, que son las cosas más básicas que un ser humano necesita.
¿Cuáles son los posibles escenarios que imaginás a partir del día después del referéndum?
Creo que con un triunfo del Sí habrá más espacio para replantear algunos temas en un marco distinto, sin silencios, urgencias, ni dobles discursos. Si triunfa el No, seguramente comenzarán a ocurrir cosas que deliberadamente no han querido aplicar antes del referéndum. Lo que no tengo dudas es que si triunfa el No, inmediatamente vamos a tener en Uruguay aumentos de los combustibles casi todos los meses. Y eso traerá aparejada una inflación aún mayor en los precios. Además, me permito dudar que podamos tener la capacidad de dar pelea si es que se siguen aplicando las normas de la LUC que restringen libertades, como la libertad sindical, la libertad de expresión y la de poder expresarnos en espacios públicos. Eso condicionará un Uruguay nuevo, represor y con menos libertades, al que sinceramente nunca imaginé podríamos llegar a volver. Y algo más, en caso que triunfe el No, me imagino un Uruguay que no será sencillo para los gurises que tienen tatuajes, que usan piercing o cortes de pelo no convencionales, y les tendremos que advertir que anden con cuidado por la calle. Porque lo que trae la filosofía de la LUC y cierto envalentonamiento represivo es que cualquier joven, particularmente pobre, que tenga «apariencia delictiva» según determinados parámetros estigmatizantes, sean colocados en la mira. Si triunfa el No, tendremos un Uruguay más armado. Vaya doble discurso, se nos dice que tendremos mayor libertad para ejercer la legítima defensa, pero eso significa un Estado menos presente. En el mundo hemos visto que las sociedades más armadas no son más pacíficas.
¿El gobierno actuó con deslealtad institucional en la campaña? Te lo pregunto porque se ha denunciado que ministros y distintos integrantes del gobierno han salido de recorrida por el país a hacer campaña supuestamente con recursos del Estado.
No, yo no creo que haya existido deslealtad institucional, pero sí lo calificaría de doble discurso. Por un lado, soy de los que cree que el gobierno tiene todo el derecho a defender una ley que promovió como fundamental para su gestión. Me parece bastante lógico, natural y esperable que la defiendan y reitero que el domingo tendremos una instancia de consulta ciudadana democrática más allá de los partidos. Está bien que los de arriba defiendan lo suyo y los de abajo nos expresaremos. Lo que está mal es el doble discurso. Así como ellos dicen que no incurren en proselitismo político partidario por defender sus convicciones sobre la LUC, ¿por qué sancionaron a los docentes por haberse expresado? Si no es proselitismo de un lado tampoco es del otro. No deberían haber existido aprietes y amenazas -como las hubo- en el Estado para que la gente no se pronunciara. Por ello, más que deslealtad yo diría que es un gran doble discurso inclinando claramente el aparato del Estado -en todos los sentidos- hacia su lado, no solo en cuanto a los gastos de combustible, vehículos, y más, sino también ejerciendo la jerarquía y amedrentando.
José Olivera fue una de las figuras referenciales en defensa del Sí. Y tanto él como el sindicato Fenapes han sido objeto de distintas denuncias, persecuciones, sanciones, ataques, embates, a veces personales, otras direccionadas a las familias y en otros casos a nivel de la Justicia penal. ¿Hay una especie de neomacartismo en Uruguay?
Posiblemente sea una cuestión de escala. Pero sí, hay una persecución direccionada. No es exclusiva contra los sindicatos o dirigentes sociales; al menos no me gusta colocarme en ese lugar desde la victimización. Pero somos conscientes que el amedrentamiento y el apriete ha estado muy enfocado y dirigido hacia los trabajadores de la educación que por otra parte, es la temática que más abarca los artículos impugnados. Pero esos ataques también los han padecido los artistas, los docentes universitarios, todo el ambiente universitario en general, los feminismos, las disidencias y la comunidad afrodescendiente, entre otros. Tal vez les rinde más pegarle a los sindicatos por una cuestión de exposición pública pero los agravios han sido muy abarcativos.
¿Cómo convive el país que describió el presidente de la República ante la Asamblea General con el actual, el de la suba de combustibles y aumentos permanentes del aceite, carne, huevos, harina? ¿Cómo se hace para explicar que estamos hablando del mismo país?
Él hizo un relato -aunque dijo lo contrario y señaló que eran datos- que ha sido repetido insistentemente. Es un gran relato ficcionado de la realidad. A él no le gusta hablar de la gestión. Casi no se habla de su gestión. Solo se habla de lo que hizo o no el FA años atrás. Viven hablando de los gobiernos anteriores. Solo festejaron como logro propio el ahorro fiscal y haber juntado plata en la pandemia en lugar de invertirla en políticas sociales para la gente que pasaba hambre. Y la verdad que si hablamos de la gestión de este gobierno tenemos el crecimiento récord de los depósitos bancarios tanto en el sistema financiero en Uruguay como en el exterior, que se da particularmente en las cuentas de más de 250.000 dólares. Por tanto eso es una acumulación de riquezas entre la gente más rica -que ya era rica en este país- mientras y al mismo tiempo como fruto de la crisis, 100.000 uruguayos cayeron por debajo de la línea de pobreza. De esa cifra se mantienen hoy 50.000 pero además hay otro dato fuere: cuando la economía pegó el famoso rebote creció 4,2%. Y lamentablemente, los hogares experimentaron un crecieron de su poder adquisitivo nada más que del 3,2%. Eso se vive y se palpa en la feria o en el almacén de la esquina de cada casa. Además, hay mucha gente que quedó por fuera de todo, que no tiene cobertura social ni políticas al respecto. Entonces esa es la realidad que se palpa cada día. El relato es otro. Pero la realidad la vivimos a diario.
¿Creés en las encuestas? Días pasados un informativo central presentó una que decía que la relación a favor del No era aproximadamente 60 a 30.
Generalmente no las analizo mucho y no soy muy partidario de las encuestas. Son un dato más, pero decididamente no creo en ese tipo de encuestas como la de Canal 4 que se hizo en Twitter. Sí creo que en Uruguay hay trabajos muy serios, y en ese caso sí, las encuestas son un instrumento válido de trabajo. Nos ayuda a quienes estamos en territorio, a quienes estamos en la calle dialogando con la gente, a tener otra información que te brinda insumos para esas conversaciones. Las que se realizan con un marco de seriedad y que te permiten acceder a la ficha técnica, son un instrumento más de trabajo.
Por ahora ninguna da como triunfador al Sí.
No, pero todas dan que se revirtió una tendencia. Hasta hace poco había una estabilidad que se revirtió. El Sí crece en todas y se acercan las partes con niveles imprecisos de cifras. De todos modos, aunque aparezcan encuestas que nos den por ganadores a nosotros, vamos a seguir dando información y pelea hasta la última hora. Eso es así.
¿Sirvió para la campaña la incorporación del publicista Esteban Valenti?
Yo sigo creyendo en los colectivos. Soy un convencido de la importancia de lo colectivo y de los equipos. Eso lo trato de aplicar siempre. Desde que me integré al trabajo en la secretaría de prensa y propaganda estuvimos dedicados de lleno al trabajo en la campaña por el Sí y ese es un trabajo que ha sido realizado con otras organizaciones. Sobre la decisión de incorporar al publicista fue tomada junto con las organizaciones que componen la comisión por el Sí. Creo que Valenti nos aportó un equipo de gente y en ese sentido, valoro positivamente el aporte que hicieron en tan poco tiempo, para ayudarnos a ordenar la campaña y posicionarnos en otro lugar. Pero nunca he creído demasiado en las individualidades, sí en los buenos liderazgos que son capaces de construir buenos equipos.
¿Qué rol jugó la militancia de base en la campaña del Sí?
Yo te diría que la militancia lo fue todo. Porque esos anónimos, esos compañeros que encontrás en las calles, pintando, en las barriadas, decorando el Velódromo, esos compañeros son la clave de lo que está pasando en nuestro país en estos días efervescencia y debate sobre la LUC. Es increíble el ejercicio de debate público que están desplegando miles de anónimos que salen día a día a hablar con la gente del barrio en todo el país sobre lo que implica esta ley que fue ocultada por el gobierno. Es gente que destina horas de sus familias a esta causa. Y si bien son anónimos, también tienen nombres. Se llaman Marcela, Brenda, Anita, Rita y miles de nombres más.
Como contracara, el gobierno terminó silenciando los debates de los propios legisladores oficialistas y la defensa del No quedó exclusivamente en manos del presidente. ¿Es un síntoma de algo?
Ellos sabrán. Pero supongo que el gobierno podrá justificar eso como le parezca. Lo que me preocupa es que he escuchado decir que algunos están cansados que no los dejan gobernar. Y no sé si no habría que interpelarlos y consultarle si creen que debería ser eliminado el mecanismo del referéndum y la consulta popular de la Constitución de nuestro país. Porque lo que estamos haciendo es ejercer democracia. Y eso es lo que resolvieron no ejercer ellos en los últimos días. No debatir, no hablar y llamarse a silencio.
Además del argumento del palo en la rueda, el gobierno les ha cuestionado que no se cumplieron los augurios sobre la LUC. El oficialismo dice que no se concretaron desalojos exprés de forma masiva ni represión desmedida. Si así fuera, ¿se debió a que hubo un error de diagnóstico o porque la LUC no se aplicó totalmente?
No hay duda de que fue porque la LUC no se aplicó en su total dimensión y eso fue una decisión política explícita y deliberada. Esto en combustibles es clarísimo. De todos modos, ya hay consecuencias graves. En materia de educación pública, por ejemplo o con el ataque hacia los sindicatos. En una sociedad democrática, si te ensañas con quitarle poder a los sindicatos -como parece evidente anhelan- ese poder lo toma alguien. Entonces, yo creo que hay sectores que se fortalecieron y son precisamente para los que gobierna este gobierno. Para los poderosos. A partir del domingo podrán envalentonarse aún más. Y eso corre para las multinacionales de las telecomunicaciones que están expectantes esperando el resultado del referéndum. Si salen fortalecidas por el resultado, seguramente habrá una ofensiva de las multinacionales de la telefonía contra el espacio que ocupa en el mercado nuestra empresa pública. Por eso entiendo que no quieran debatir. Prefieren no hablar de ciertas cosas. El lunes será otra historia y veremos.
¿Qué va a suceder el domingo con el comando del Sí y el movimiento sindical?
Vamos a estar allí reunidos, en la sede del Pit-Cnt, analizando y evaluando la situación. Pase lo que pase, nos vamos a poder mirar a los ojos y en cualquier caso de acuerdo a los resultados posibles, convencidos de que dimos mucho en esta pelea y que el lunes la lucha sigue. Porque todavía hay muchos derechos por defender y mejorar. Entonces ahí estaremos como en otras instancias hemos estado esperando resultados, pero convencidos de que las luchas sociales son siempre por una vía larga y que a veces la clave es encontrar la mejor manera de pasar la bandera entre generaciones. Ojalá eso sea lo que veamos el domingo en la noche en el Pit-Cnt. Varias generaciones haciendo síntesis.
Textos: Alfredo Percovich
Producción Viviana Rumbo