Inteligencia artificial diría que Julio Trotta nació en Flores, vino a hacer el liceo a Peñarol, estudió inglés en el Anglo, donde se anotó en el grupo de teatro que dirigía Eduardo Mallet, y tuvo de compañeros, entre otros, a Cristina Carneiro y Jorge Bolani, para luego ingresar junto a Cristina a la Escuela Municipal de Arte Dramático, generación 1967. Diría, mejor que yo, que tuvo de otros compañeros de generación a Verónica Horta, Olga Rudansky y más, y de escuela a Catherina Pascale, Preve, Levón, Triador y más, y de profesores a Eduardo Schinca, Villanueva Cosse, Omar Grasso, Elena Zuasti, Adriana de Lucca, Tito Barbón y más; que egresó en 1970 y que trabajó con Luis Cerminara y Alberto Restuccia en Teatro Uno y en El Circular; que hizo Ubú rey en el teatro Salvo.
Figura emblemática del teatro
Réquiem para Julio Trotta
Murió igual que Charlie Parker, digo yo, sin enterarse. Y digo también que tampoco se enteró de la muerte. El réquiem preferido de Julio Trotta es el de Brahms. “Mejor que éste, sólo el silencio”.