El edificio cuenta con seis pisos, en los que se distribuyen 12 salones de uso compartido , salas de reuniones, oficinas para las áreas académicas y espacios donde funcionarán las áreas administrativas, todas las locaciones con amplios ventanales lo que garantiza la entrada de luz natural. La primera en mudarse fue la Escuela de Nutrición los primeros días de agosto, ya que era la que tenía más urgencia por dejar los lugares que ocupaba en el Hospital de Clínicas. Le siguió la Escuela de Parteras el 9 de agosto y la EUTM comenzó este proceso el 20 de agosto con el traslado al nuevo edificio de las direcciones de carrera, las unidades académicas y las materias básicas de la Escuela. «Todos estamos muy contentos porque por distintos motivos era una deuda histórica que teníamos todos los servicios en cuanto a lo educativo», manifestó Patricia Manzoni, directora de la EUTM. Además de responder a la urgente necesidad locativa, para Manzoni el nuevo edificio viene a cubrir otra necesidad que es la de concentrar a los estudiantes en un lugar, contribuyendo con esto a generar en ellos un sentido de pertenencia. La directora de la EUTM manifestó que, aunque los estudiantes demuestran identificarse desde el ingreso con la carrera que cursan, el hecho de que las clases se dictaran en distintos lugares (las materias del tronco común de las escuelas se daban en Facultad de Medicina, en la ex fábrica de Alpargatas y en el Instituto de Higiene) no les permitía crear pertenencia al servicio al no poder establecer vínculos de cercanía entre ellos y con los docentes y funcionarios.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días