Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Cultura | Florencio Sánchez | Rosario |

Efemérides

Florencio Sánchez, el dramaturgo rioplatense

El 17 de enero de 1875 nació Florencio Sánchez, representante de la generación del 900 y pionero de una dramaturgia que caló en el Río de la Plata.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Hijo de Olegario Sánchez y Jovita Musante, Florencio Sánchez fue el primero de trece hermanos. Nació el 17 de enero de 1875 en Montevideo, pero su familia pronto se mudó a Treinta y Tres por motivos económicos. Allí Sánchez conoció las costumbres rurales, y a los siete años pasó a vivir en Minas.

A los quince años Sánchez comenzó a trabajar como escribiente en la Junta Económico-Administrativa de Minas y como periodista colaborador en el diario local La Voz del Pueblo, donde firma sus notas con un pseudónimo, Jack.

A mediados de 1892, a los diecisiete años, se mudó a Argentina y trabajó como supernumerario en la Oficina de Estadística y Antropometría de La Plata, que había sido elegida hacía poco tiempo como capital de la provincia de Buenos Aires. Cuatro años después se unió a las filas de Aparicio Saravia y editó el diario de campaña El Combate.

Ya a inicios del siglo XX Sánchez volvió a Montevideo y colaboró con La Razón y El Nacional. Vivió y trabajó también en Rosario para La República.

Florencio Sánchez es considerado fundador de la llamada dramaturgia rioplatense y algunas de sus obras son clásicas en esta región, como Barranca abajo y M'hijo el dotor. Consiguió llevar a escena una veintena de piezas en un período de apenas seis años, desde 1903 hasta 1909, cuando estrenó Un buen negocio.

De acuerdo con Elena Tamaro y Tomás Fernández: "La incipiente tradición escénica local y las corrientes teatrales europeas le proporcionaron los fundamentos de su fuerte realismo escénico, congruente con su postura ideológica y su temperamento. Todas sus piezas constituyen cuadros costumbristas llenos de colorido, reveladores de la penetrante capacidad de observación del autor. Se propuso trasladar a la escena un panorama de la realidad rioplatenese en el que se visualizara la problemática social y sus derivaciones éticas".

Por su parte, Alejandro Jasinski lo describe como "un genial escritor de obras de teatro, periodista, nacionalista antiliberal, luego liberal anticlerical y, posteriormente, militante anarquista, que dejó una huella apreciable en la historia de la literatura latinoamericana".