Quien asumió la mayor responsabilidad fue el entrenador Marcelo Bielsa. En una conferencia de prensa cargada de autocrítica, reconoció que nunca logró construir el equipo que imaginaba. "No logré que el nivel de las individualidades permitiera conformar un equipo poderoso proporcionado a la calidad de sus jugadores", afirmó.
La frase más contundente llegó cuando fue consultado sobre el legado de sus 39 meses al frente de la selección. "Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada", respondió. Bielsa sostuvo que, sin resultados, ningún proceso puede ser recordado como exitoso, restándole valor incluso al cuarto puesto en las Eliminatorias y al tercer lugar conseguido en la Copa América.
Uno de los momentos más emotivos lo protagonizó Fernando Muslera, quien regresó a la selección para disputar el Mundial y quedó marcado por el error que derivó en el gol español. El arquero de 40 años publicó un mensaje en el que pidió disculpas a sus compañeros y a toda la afición.
"Nunca imaginé estar sufriendo tanto", escribió. "Siempre fui de dar la cara. Hoy me toca reconocer que no tuve un buen Mundial. Les pedí disculpas a mis compañeros y a todo el pueblo uruguayo, aunque con eso no alcance". Muslera concluyó señalando que ahora solo queda asumir el golpe, recuperar fuerzas y seguir adelante.
Adiós Mundial 2026
Con la eliminación consumada, Uruguay enfrenta ahora un período de reflexión. Entre la tristeza, la autocrítica y los pedidos de perdón, las voces del plantel y del cuerpo técnico coincidieron en un mensaje: el rendimiento estuvo lejos de las expectativas y será necesario revisar el camino recorrido para reconstruir un proyecto que llegó al Mundial con grandes ilusiones y terminó despidiéndose antes de lo esperado.