La AUF salió al cruce de las críticas mediante un comunicado en el que aseguró que el vuelo chárter "nunca estuvo confirmado". La asociación explicó que, desde un principio, el retorno dependía del destino final de cada integrante de la delegación, ya que una parte importante de los futbolistas debía viajar directamente a los países donde habitan para reincorporarse a sus clubes.
"Al reducirse significativamente el número de pasajeros, los restantes integrantes de la delegación oficial iniciarán el retorno en vuelos de línea comercial, siendo esta la vía más rápida y eficiente para cada destino individual", sostuvo la AUF, que además informó que la llegada de los distintos grupos se producirá de forma escalonada.
La explicación, sin embargo, no logró apagar la polémica. El contraste con el viaje de ida realizado en un vuelo chárter que trasladó a más de 150 personas junto con unas cinco toneladas de equipamiento y utilería alimentó los cuestionamientos sobre la planificación del regreso. Mientras tanto, la dirigencia también emprende la vuelta en tandas. El presidente de la AUF, Ignacio Alonso, ya dejó Norteamérica junto a parte de la delegación, aunque algunos directivos permanecerán algunos días más en el continente.