Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Economía crisis | bancos | economía

Economía

Crisis bancaria en un mundo en recesión

Existen una cantidad de aspectos que se repiten a pesar de que ya pasaron 15 años desde la crisis financiera de 2008.
Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

El colapso del Silicon Valley Bank SVB y otras instituciones que lo han seguido ha generado una especie de pánico que sigue recorriendo el mundo y no se puede dejar de comparar entre lo que fue la crisis financiera del 2008 y la de los años 80. Existen una cantidad de aspectos que se repiten y a pesar de que ya pasaron 15 años desde el 2008 hay situaciones que fueron bien diagnosticadas en su momento, pero para las que no se dieron una solución efectiva.

Se manifiestan posiciones diferentes respecto al análisis en profundidad de la crisis actual. Pero cabe señalar que los motivos que explican la quiebra de los bancos en EEUU trasladándose a nivel mundial si bien pueden identificarse situaciones puntuales de cada una de las instituciones, no son aisladas. Tienen sus raíces en factores mucho más profundos y estructurales. Los mismos no solo no se pudieron solucionar por parte de quienes definen las políticas, sino que se vienen profundizando.

La crisis bancaria no es un conjunto de situaciones individuales de bancos que por razones asiladas quiebran en un horizonte temporal cercano. Por el contrario son colapsos de instituciones financieras en un mundo en el cual están presentes debilidades estructurales de relevancia a nivel financiero y con una recesión que lejos de tener una perspectiva de fin se vienen agudizando.

Los bancos quiebran en un contexto de importantes problemas de regulación, algunos que no fueron superados en el 2008 a pesar de ser diagnosticado y otros que se fueron sumando por nuevas relajaciones en la normativa. En ese momento la solución fue una nueva regulación pautadas por las normas de Basilea III y que hoy se ve que no fueron suficientes o las adecuadas. El mismo Joseph Stiglitz en aquel momento destacó la importancia de tener fuertes reguladores incorruptibles y con total autonomía e independencia de las grandes corporaciones.

La normativa la define el poder político, que por diversas situaciones responde a presiones e intereses de diferentes grupos de poder. Siendo además que los propios intereses de las clases políticas que tienen que ver con objetivos más de tipo electoral diferentes al interés general.

A su vez, la reglamentación no ha sido efectiva para el logro de sus fines y los bancos han podido escaparse de estas asumiendo riegos desmedidos. Al respecto David Kane, del New Institute for Economic Thinking, señala que los bancos han logrado evitar la mayoría de los intentos de regularlos desde la crisis global, ya que “los instrumentos asignados a esta tarea son demasiado débiles para funcionar durante mucho tiempo”.

El mismo FMI de tradición más hacia la flexibilización ha declarado en forma bastante parca que “a medida que el sistema financiero continúa evolucionando y surgen nuevas amenazas a la estabilidad financiera, los reguladores y supervisores deben permanecer atentos a los riesgos... ningún marco regulatorio puede reducir la probabilidad de una crisis a cero, por lo que los reguladores deben ser humildes. Los desarrollos recientes documentados en el capítulo muestran que los riesgos pueden migrar a nuevas áreas, y los reguladores y supervisores deben permanecer atentos a esta evolución”.

Esto se da en una economía con muy importantes niveles de financiarización, donde el capital financiero trasciende a estos mercados mezclándose en mercados de otra naturaleza. Siendo que además a pesar de los importantes cambios se tiene mercados financieros que fueron creados para la era industrial debiendo disponer de un cambio en su estructura y procesos aun mayor para adaptarse a los niveles de finaciarización e incremento de la digitalización tanto en lo que hace a los productos y servicios financieros como a los medios de pago. Se generan de esta forma importantes limitaciones, ausencia de reglas y riesgos sin ningún tipo de sistema de control. Tengamos presente que las inversiones financieras son más rentables que las productivas y a la vez más riesgosas siendo que además existen vacíos mayores en los sistemas de mitigación y contralor de estos.

La explicación de la crisis está en la propia solución, o error en la solución de la crisis anterior. Las medidas de llevar a la baja las tasas de interés por tanto tiempo en niveles extremos y la opción de subirlas en tan corto plazo buscando contener la inflación ha sido otro elemento en contra. Las medidas que vienen adoptando los bancos centrales de política monetaria, presionando a mayores niveles de recesión buscando con muy magros resultados contener otra inflación está presente y ha sido parte de cambios en condiciones que no lograron ser previstas por los bancos. Una situación llevada a un extremo y que quiere corregirse en sentido contrario en forma muy rápida.

La problemática bancaria que se inicia con el Silicon Valley Bank SVB nace en un contexto de extremada liquidez, deficiencias en la regulación que han provocado en un contexto económico complejo y de subas importantes y rápidas de los niveles de interés fallas de todo tipo que llevaron a las instituciones a asumir riesgos, a crear productos financieros problemáticos y a especular en exceso.

Micheal Roberts en un reciente articulo analiza si se ha llegado al fin de la crisis bancaria y al respecto destaca que, si bien muchos profundizan en las particularidades que hacen a los casos, existe un contexto de importantes perdidas a nivel de todos los bancos y destaca los riegos que se asumieron parte de las instituciones. Afirma que existe el riego que la crisis actual se vuelva sistémica y en este caso como se hizo en el 2008 se deberá ir al rescate de los bancos en quiebra socializando las pérdidas como se hace crisis tras crisis debiendo aumentar las deudas públicas a niveles muy elevados debiendo general más impuestos y generando más austeridad en el gasto.

El mundo financiero y la economía está en una encrucijada importante con una política monetaria de subida de tasas de interés que se refuerza y con pocos efectos en la inflación con una recesión presente. Esta realidad sumada a mercados financieros que han tenido una normativa insuficiente a los efectos de regular sus niveles de riesgos y generar los controles e incentivos más adecuados. La llave está en la adecuada lectura de la realidad y en generar las políticas económicas y regulación mejor definidas y efectivas.

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO