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Sociedad Buenos Aires |

Desde abajo

El empoderamiento de los barrios populares

En una villa argentina, producto de la organización de gurises que jugaban a la pelota, surgió una fuerza colectiva que comenzó a hacerles frente a problemáticas que atravesaban sus habitantes. Así nació La Poderosa, un colectivo de vecinos y voluntarios que encontraron una forma de luchar contra la exclusión social y empoderarse desde el barrio. Actualmente, están llevando adelante un proceso de transformación por regiones populares de Latinoamérica que desembarcó en Uruguay.

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Por Meri Parrado

 

La Poderosa surgió en el año 2004 en Villa Zavaleta, uno de los asentamientos más grandes y con más población de la ciudad de Buenos Aires. En el interior de esa villa, se armó un taller de fútbol popular que sentó las bases necesarias de unión y organización que más adelante se transformarían en pilares fundamentales para llevar a cabo verdaderos procesos de cambio.

“En ese contexto del taller de fútbol, se comenzaron a generar espacios compartidos y a tender vínculos humanos con vecinos y vecinas de la villa. Al finalizar la actividad, se les preguntaba a quienes participaban cómo estaban, qué problemas tenían y cuáles eran sus sueños. A partir de esos encuentros, se juntaban y se organizaban para poder conseguir sus camisetas de fútbol o solucionar entre todos problemas de algunos que no podían ir a jugar porque no tenían championes”. Así nació La Poderosa, expresaron desde el colectivo. Este le debe su nombre a la conocida moto que manejaba Ernesto Che Guevara, a la cual le llamaba la Poderosa. Quienes integran esta organización entienden que las acciones que llevan adelante tienen mucho que ver con la dinámica de aquella moto con la que el Che realizó su recorrido por Latinoamérica.

Poco a poco se comenzaron a conformar asambleas, talleres y se intentaba dar respuesta a las diferentes problemáticas que salían a la luz en las conversaciones entre vecinos. Esta dinámica se contagió “boca a boca” hacia otras villas vecinas y actualmente existen 96 asambleas en diferentes barrios populares de Argentina.

Las actividades que se desarrollan en estos barrios son diferentes tipos de talleres, como música, recreación, percusión, baile, fotografía, redacción, apoyo escolar y todo lo que pueda ir surgiendo. La modalidad es de asamblea barrial. Estos grupos están conformados por quienes habitan el barrio, que son quienes marcan la cancha a la hora de abordar las problemáticas y sus soluciones.

“Estamos convencidos de que los barrios se empoderan con educación popular y organización colectiva; es una manera de construir una unidad desde abajo. La Poderosa no es una mano invisible que aparece para cambiar la realidad del barrio, sino que las soluciones surgen desde los mimos vecinos. Los voluntarios que llegan al barrio desde otras zonas creen que podrán cambiar nuestra realidad, pero lo que sucede es que, cuando llegan, lo que cambia es su realidad. Deben venir con la mitad de su mochila llena de experiencia, pero con la humildad suficiente para llevarse algo y completar esa mochila”.

Este colectivo se basa en la idea de que las personas que viven en asentamientos o barrios marginados no son vulnerables, sino que son vulneradas por el sistema. “Quienes piensen que las personas que habitamos estos barrios no tenemos conciencia o conocimiento están muy equivocados. El conocimiento se genera entre los vecinos y vecinas que habitamos el barrio, los verdaderos protagonistas de este proceso”.

La forma de sustentar las actividades que La Poderosa lleva adelante, en su mayoría, es mediante actividades autogestionadas como fiestas o ventas económicas para recaudar fondos. También reciben colaboraciones o donaciones siempre y cuando sean desde el anonimato, ya que una de las premisas del colectivo es preservar la independencia y autonomía.

“Buscamos generar una red, una construcción colectiva desde abajo sin que nuestros problemas pasen por los filtros, intereses y criterios de organismos o empresas de ayuda que en definitiva te usan”, expresa el colectivo.

Para el grupo, uno de los pilares fundamentales para sostener todo este proceso es el compromiso de quienes participan. “La Poderosa no promete; se compromete y cumple porque ese compromiso lo tomamos como una obligación”, explicaron.

 

Latinoamericanización

Con el paso de los años, y la experiencia consolidada de Argentina, se inició desde La Poderosa un proceso de latinoamericanización en el entendido de que en muchos rincones populares existían barrios que eran atravesados por las mismas problemáticas que las villas argentinas. Salvando las diferencias de cada país, los barrios marginados son afectados por la ausencia del Estado, las necesidades básicas insatisfechas, el avasallamiento de derechos humanos, violencia institucional, el estigma de los medios de comunicación, violencia de género, entre otras cosas.

Actualmente, existen más de 100  asambleas en 12 países de Latinoamérica que movilizan cerca de 2.000 vecinos y voluntarios. Hay “asambleas poderosas” en Argentina, Uruguay, Brasil, Cuba y México, Paraguay, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.

En 2017 se llevó a cabo el primer Foro Internacional de La Poderosa en la Habana, el segundo se realizó en Porto Alegre el año pasado y se está organizando el tercero, que tendrá lugar este año en Montevideo. En estas instancias se forma una mesa latinoamericana con representantes de cada país con el objetivo de generar un espacio de intercambio para trabajar en conjunto y horizontalizar las problemáticas de cada país.

 

La Poderosa en Uruguay

En Uruguay, el colectivo comenzó a funcionar a principios de 2016 en el asentamiento Isla Gaspar, ubicado en Malvín Norte. Una de las referentes en el inicio este proceso en Montevideo fue Shirley Pelusa Medina, una vecina del barrio que junto a otros vecinos y compañeros de La Poderosa impulsaron esta experiencia. En los primeros tiempos, este colectivo se enfocó en trabajar por la urbanización del barrio y luego en acompañar el proceso de realojo de 40 familias de este asentamiento cuando descubrieron que el suelo estaba contaminado con plomo.

“Las primeras acciones que llevamos adelante en este barrio tenían que ver con espacios de recreación y merienda para los niños. Se realizó una convocatoria y se fue sumando gente para colaborar. Actualmente realizamos una asamblea semanal por barrio y diferentes talleres gratuitos. Además, una vez por mes festejamos los cumpleaños de todos los que nacieron en ese mes”, contaron.

Actualmente, La Poderosa también formó su asamblea barrial en Nuevo París,donde se desarrollan talleres de todo tipo, como percusión, baile y recreación, redacción, fútbol popular, así como otros espacios que se van creando de acuerdo al interés y posibilidades. En el barrio Capitán Duarte aún no cuentan con un espacio techado para llevar adelante algunas propuestas y, por esta razón, la oferta de talleres es más acotada, pero el desafío es poder generar este espacio para ampliar las actividades.

El desafío es que La Poderosa se siga diseminando por otros departamentos de nuestro país y que en todos los rincones populares existan asambleas barriales. Para ello, el colectivo está realizando una convocatoria nacional e invitando a más pasajeros “a subirse a la moto”, ya que es necesario sumar recursos, tanto humanos como económicos, para seguir cambiando la realidad de los barrios marginados. “En nuestra batalla de ideas, hay lápices, libros y sueños en lugar de balas, tanques y bombas. Destruyamos juntos la apatía y la desesperanza”, relata la invitación en la web de la organización.

Agustina es una de las integrantes de este colectivo y referencia territorial en Nuevo París. En conversación con Caras y Caretas, contó que el barrio está recibiendo muy bien la propuesta, lo que la motiva y enorgullece. “Quienes vivimos en un barrio humilde siempre estamos por fuera de todo y valoramos el hecho de que existan actividades gratuitas, recreativas y hasta la posibilidad de acceder a un oficio”, expresó.

“Nuevo París es mi barrio y participar en este proyecto me genera mucho orgullo; vi crecer a un montón de niños del barrio que ahora asisten a los talleres. Si bien yo viví siempre en barrios marginados, y pasé hambre, sé que tuve muchas oportunidades que ellos no tuvieron”.

Agustina también contó que en el marco de este proceso de empoderamiento del barrio, se está trabajando en la creación de una biblioteca popular en Nuevo París, iniciativa que surgió de la necesidad y deseo de los vecinos que están involucrados en la acción. Para ella, es importante que los niños y vecinos del barrio participen activamente en estas instancias y que sepan que “nacer en un barrio humilde no significa que no podamos llegar a ciertos lugares o cumplir ciertos objetivos”.

“Es real que el barrio está por fuera de todo en muchos aspectos, pero no es sólo un barrio donde la ambulancia, los delivery y los repartos de gas no entran porque no hay calles. No es un barrio donde sólo hay delincuentes. El barrio también tiene sus cosas buenas y se está gestando tremenda  organización barrial”, expresó Agustina.

 

El grito de los barrios

Luego de algunos años de acción, el colectivo sintió la necesidad de visibilizar las problemáticas que los amedrentaban, así como los procesos de cambio que se venían desarrollando en los barrios populares.  Durante mucho tiempo permanecieron ausentes de los medios de comunicación hegemónicos, que los ignoraban. Es así que en el año 2010 La Poderosa inauguraba su propia herramienta de comunicación: la revista La Garganta Poderosa, que se transformó en el grito de los barrios. La redacción se encuentra en el interior de la villa y los contenidos son generados por los propios vecinos. Este medio tiene como regla que solamente pueden participar quienes habitan el barrio. Es una revista de carácter mensual que se produce en Argentina, pero aborda temáticas de los diferentes países latinoamericanos con perspectiva regional. Para acceder a los contenidos de la revista se puede ingresar a la página web del colectivo: www.lapoderosa.org.ar.

“La revista se volvió una herramienta fundamental en este proceso porque durante mucho tiempo la gente que hablaba de nuestros problemas jamás había pisado un barrio popular y eso no es periodismo. ¿Dónde se vio que un periodista deportivo hable de un partido sin ir a la cancha? Sin embargo, a las villas y a los barrios populares nadie viene. Quienes producen la información jamás entraron a uno de estos barrios. La Garganta Poderosa es un medio hecho por los barrios y para los barrios. Cada nota que hacemos, cada contenido está pensado en función de la necesidad del barrio”.

Esta publicación tiene entre sus lemas no contar con publicidad de ningún tipo por el simple hecho de preservar la independencia y autonomía de sus contenidos. “Cuando transás con el poder, perdés verdad”, sentenciaron.

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