La directora recordó que este proyecto no sería posible sin el compromiso del equipo médico local y el acompañamiento de la comunidad. “El equipo del Hospital de Tacuarembó es maravilloso y hace que la casa se fortalezca cada día”.
Otro de los hitos recientes es la inminente ampliación de la Casa Ronald en el Hospital Pereira Rossell, lo que permitirá extender la capacidad de atención. “Es una ampliación que nos va a permitir ayudar a las mamás de los bebés prematuros internados en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de la Mujer. Gracias a esta obra vamos a poder duplicar nuestro impacto, no solo en cantidad de personas, sino alcanzando a nuevos servicios que lo necesitan”, explicó Marcos.
Con respecto al Gran Día de McDonald’s, la directora se mostró entusiasta y agradecida por la adhesión ciudadana. “Sabemos que esta es una fiesta de la solidaridad de todos los uruguayos, que cada año se renueva y la gente hace suya esta causa. Miles de personas concurren a McDonald’s, y yo siempre digo que es una Big Mac que tiene sabor a solidaridad”.
Marcos también destacó la participación de voluntarios, figuras del deporte, la música y el arte, que se suman a la jornada para multiplicar el alcance del mensaje.
Sueños que se hacen realidad
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Fabrizio Patritti, director general de los Centros Educativos Impulso.
Foto: Meri Parrado
Caras y Caretas también coincidió con Fabrizio Patritti, director general de los Centros Educativos Impulso, quien transmitió la energía y el compromiso que año tras año caracterizan a esta iniciativa. “Ya es nuestro sexto año participando, pero cada vez se renueva esa energía, porque lo que celebramos es lo posible”, afirmó.
Para Patritti, lo posible es demostrar que en contextos de pobreza también se pueden construir modelos educativos de calidad, capaces de ofrecer sueños y futuro a cientos de jóvenes. “La escuela suele reproducir las inequidades del sistema, pero en Impulso luchamos todos los días para mostrar que sí se puede. La clave está en dar oportunidades”, subrayó.
Impulso nació hace 13 años con apenas 100 alumnos de ciclo básico. Desde entonces, el proyecto se ha expandido hasta convertirse en una comunidad educativa de más de 4.000 personas en Casavalle, con primaria completa, secundaria y bachillerato tecnológico bilingüe. “Lo que empezó como un sueño reducido se amplió y hoy tenemos más de 1.300 estudiantes. Somos el único modelo laico, gratuito y de gestión privada que reúne los tres subsistemas de educación formal”, destacó el director.
Ese crecimiento ha implicado desafíos enormes, sostener la calidad, ampliar infraestructura y crear nuevas propuestas como el bachillerato tecnológico en informática y la primaria Impulso, que hoy atiende a más de 670 niños en jornada completa. “Son como dos escuelas gigantes en un contexto donde normalmente se apuesta a máximo 250 alumnos, pero lo asumimos porque creemos que vale la pena”, explicó.
Patritti remarcó que detrás del éxito de Impulso hay un entramado de apoyos invisibles, fundaciones, empresas y colaboradores que sostienen financieramente el proyecto. “Muchas veces los que no se ven son los que hacen posible que nosotros podamos concentrarnos en lo pedagógico”, reconoció.
En ese sentido, el Gran Día McDonald’s es una oportunidad de visibilidad y de reafirmar la misión compartida, ofrecer igualdad de oportunidades a niños y adolescentes. “Nuestros profesores, alumnos y hasta las familias lo viven como parte de la identidad. Se genera un entusiasmo enorme; todos quieren participar”, señaló.
Más allá de los recursos que genera, para Patritti lo más valioso del Gran Día es que se transforma en un símbolo de confianza colectiva en la educación. “Cuando la gente se suma, cuando compra una hamburguesa ese día, en realidad está diciendo que vale la pena apostar por la educación. Eso nos llena de satisfacción”, concluyó.
Una jornada con impacto real
Este año, el lanzamiento del Gran Día tuvo además la presencia de Diego Paniagua, flamante director general de Arcos Dorados en Uruguay. Con más de tres décadas en la compañía y experiencia en el Caribe, Paniagua se mostró emocionado con su llegada a Montevideo. “Nada más lindo que esta rambla y esta comunidad que abraza causas solidarias”.
“El Gran Día nos llena a todos de orgullo y emoción. Une a nuestros equipos y conecta lo mejor de cada persona. Sabemos que ese día la compra de una Big Mac no es solo un momento de disfrute, sino un acto que apoya proyectos extraordinarios como Casa Ronald y Centros Educativos Impulso”, expresó.
Paniagua destacó la importancia de movilizar a toda la sociedad. “Queremos invitar a que el próximo 17 de octubre todos se sumen, ya sea acercándose a un local, pidiendo por Automac, por la app o por delivery. Lo importante es ponerse la camiseta de la solidaridad”.
La conferencia también contó con la participación de Gustavo Giachetto, director del Hospital Pereira Rossell, quien aportó la mirada del sistema de salud. “Ninguna de nuestras intervenciones tendría sentido si no incluimos acciones que empoderen a las familias en la resolución de sus problemas”, afirmó.
Giachetto recordó la tradición de la pediatría uruguaya en integrar a las madres en el cuidado de los niños. “Hoy ese principio se mantiene. Las familias deben ser parte activa del proceso de cuidado. Por eso la existencia de la Casa Ronald y su ampliación es fundamental”.
Los efectos del Gran Día se reflejan en las miles de familias que encuentran alojamiento y apoyo en las Casas Ronald, y en los cientos de niños y jóvenes que acceden a educación de calidad en Impulso. Ambas instituciones coinciden en que el mayor capital son las oportunidades de estar cerca de un hijo internado, de poder estudiar sin que la pobreza marque un límite y de pensar en un futuro distinto.
Tanto Casa Ronald como Impulso reconocen que cada año la expectativa es superar lo recaudado en ediciones anteriores. “El Gran Día en Uruguay ya es icónico. Esperamos siempre crecer un poco más, porque eso significa más niños y familias beneficiadas”, explicó Marcos. Patritti coincidió. “El éxito de la jornada es un indicador de que la gente y el país siguen apostando por la educación. Para nosotros es una confirmación de que vale la pena luchar contra la inequidad”.