En el accidente de Los Andes se rompió la pierna izquierda (tibia y peroné).
Por su condición de quebrado, pasó a dormir en las hamacas que construyeron para los heridos. Aunque le salvó de morir sepultado bajo el alud, en las hamacas se pasaba un frío extremo.
Al principio de la superviviencia se mostró con algo de egoísmo e histeria, según regista la página web "Sociedad de la nieve", pero después trabajó para el grupo tanto como todos, a pesar de tener la pierna rota, especialmente derritiendo nieve para conseguir agua.
Cuando llegaron los helicópteros de rescate, Álvaro que no había caminado durante los 72 días de supervivencia, fue el primero en subirse de un salto, según la crónica.
Mangino luego del Milagro de los Andes
Tras el Milagro de los Andes, Álvaro Mangino se casó con Margarita Arocena (ya era su novia cuando sucedió la tragedia), con la que tuvo 4 hijos.
Vivió durante muchos años en Brasil para después regresar a Montevideo, donde trabajó en una empresa de calefacción y aire acondicionado.