Pero el anuncio no le resultó gratuito. Semejante ataque vino a opacar la “luna de miel” del gobierno, acelerando la caída en el apoyo que en menos de 15 días pasó de un 37% de desaprobación a un 49%, superando al 47% que aprueba al gobierno de Kast.
El alza en los combustibles ha sido debate obligado en todos los lugares de estudio y de trabajo con un marcado rechazo popular y una mayor polarización; en las conversaciones cotidianas vuelve a sentirse la indignación y el descontento, sin embargo, este aún es en general pasivo.
Se asoma el fantasma de las movilizaciones sociales
En respuesta a las primeras medidas del gobierno este domingo 22, en el marco de la convocatoria a la Marcha por el Día del Agua, miles se congregaron en diversas ciudades del país para manifestarse en contra de las medidas ambientales anunciadas la semana pasada, demostrando que no solo hay ganas, sino que hay fuerzas para enfrentar los ajustes y ataques de Kast.
Además, podemos mencionar los cacerolazos que se han hecho sentir en Santiago y en algunas ciudades del país durante las noches de este martes y miércoles. Son ecos de ese descontento que quiere pasar a la acción.
Estudiantes toman la posta
Durante este martes y miércoles los estudiantes secundarios volvieron a tener visibilidad y arriesgan con aguar la luna de miel de Kast con diversas convocatorias y movilizaciones, como la ocurrida durante el martes donde estudiantes paralizaron la Línea 1 afectando el transporte durante la hora punta.
Así mismo, para este jueves a mediodía la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios hizo una convocatoria a marchar desde el ex Congreso Nacional en contra de los recortes en educación denunciando que “La falsa austeridad de este gobierno realmente es avaricia, porque mientras los que tienen más siguen ganando, el pueblo sigue perdiendo!”
A esta convocatoria también han adherido los Centros de Alumnos del Liceo Manuel Barros Borgoño, Liceo 1 Javiera Carrera, Liceo Carmela Carvajal, Experimental Artístico, 7 Providencia, Instituto Nacional, además de la CONFECH y diversas federaciones de estudiantes como la FEUSACH o carreras como las convocatorias desde el Centro de Estudiantes de Sociología, de Arquitectura, Trabajo Social y Psicología de de la PUC. Por lo que se espera una importante movilización que vuelva a poner en escena al poderoso movimiento estudiantil.
Sin embargo, para enfrentar la envergadura de los ataques que pretende el gobierno no basta con convocar a una marcha aislada para luego terminar dispersando la movilización o depositando confianza en el parlamento y en los partidos de la nueva oposición.
Dos estrategias para la movilización
La movilización estudiantil puede ser un punta pie inicial par hacerle frente a los ataques del gobierno y derrotarlos, pero para esto es necesario confrontar al gobierno con un plan serio de lucha ascendente y esto es justamente lo que no quieren quienes están a la cabeza de las principales organizaciones estudiantiles ligados al Partido Comunista y el Frente Amplio, quienes se han declarado como una oposición dialogante, responsable y colaborativa.
Algo parecido vemos en el movimiento obrero. La expresión de esto es la reciente reunión de la cúpula de la Central Unitaria de Trabajadores, encabezada por el PS y el PC, con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, donde hablaron sobre la ley de 40 horas, la negociación por rama y el aumento del salario, pero no trataron el principal problema que aqueja hoy a la clase trabajadora que es el ataque del gobierno al bolsillo de millones de familias.
Con esto la CUT muestra un rol servil frente a un gobierno de ataques, esto porque los partidos que dirigen la CUT se han propuesto ser una oposición colaborativa. Acá está el efecto de esta colaboración, de esta “oposición responsable”, esto es colaborar con el gobierno y mirar hacia el lado mientras nos pasan la cuenta de la bencina.
Frente a esta estrategia de resignación y colaboración es necesario levantar un programa alternativo que parta desde la movilización de trabajadores y estudiantes por un plan de lucha y un paro nacional que se proyecte lo más ampliamente posible , en esto las burocracias serán un obstáculo. Por esto resulta muy importante las asambleas autoconvocadas que se realizaron en universidades como la Universidad de la Frontera o en la Facultad de Juan Gomez Millas, de la Universidad de Chile, donde discutieron y votaron medidas para enfrentar los ataques del gobierno.
Necesitamos un programa alternativo a la burocracia impulsando una Red de Coordinación por el Paro Nacional contra el Bencinazo [gasolinazo] que sea un frente común con sectores sindicales, estudiantes y la izquierda, que pelee por impulsar el paro nacional y enfrentar a las burocracias que por el contrario buscan dialogar y colaborar con el gobierno de derecha.
Para derrotar los planes de Kast tenemos que impulsar un paro nacional. Mientras le quitan impuestos a los más ricos del país, nos quitan derechos. El gobierno decidió ajustarnos a nosotros, a los trabajadores y al pueblo, tenemos que enfrentarlo con un verdadero paro nacional donde la minería, los puertos y la industria, en conjunto con los estudiantes y las poblaciones, salgamos a las calles. No podemos permitir que nuestras familias paguen esta crisis.
Una red de coordinación por el paro nacional que busque en todos lados que más sectores se sumen por el paro nacional, donde desde distintos lugares exijamos a la CUT, a los sindicatos mineros, al Colegio de Profesores, que dejen de mirar para otro lado y que necesitamos luchar para que las alzas y el ajuste no las paguen nuestras familias. Ellos por sí sólos no moverán un dedo, tenemos que exigirles realizar asambleas, coordinarse y llamar al paro nacional.
A esta pelea queremos invitarles a quienes quieran llevar seriamente esta lucha contra el ajuste hasta el final. A pelear juntos exigiendo a la burocracia convocar, que son un freno para que la movilización se desarrolle, e impulsar un plan de lucha y un paro nacional que eche por tierra los planes de Kast y de sus amigos millonarios.
Texto original de Daniel Vargas Downing para La Izquierda Diario