- Inflación Anual 2025: 3.65%
- Rango Meta del BCU: 3% - 6%.
- Logro: Dos años y medio de inflación dentro del rango meta, un hito en la implementación de metas de inflación que se mantiene con el cambio de gobierno
La baja inflación de 2025 refleja una desaceleración significativa respecto a los picos que alcanzó en los años anteriores, especialmente durante la pandemia en 2020. La situación actual indica un control de precios en un contexto económico moderado.
La debilitación del dólar
Aunque el dato es positivo, la cifra cerrada preocupa al equipo económico del gobierno, ya que se sitúa por debajo de la meta trazada por el Banco Central. El ministro Oddone ha señalado que una inflación “tan baja” puede estar asociada a “problemas de competitividad”, en medio de un clima de incertidumbre generado por las políticas económicas de la nueva administración de Trump.
Además, el dólar se debilitó de manera generalizada en el mundo y en Uruguay no fue la excepción, cerrando el año pasado un 11% por debajo del registro de finales de 2024. Esta caída del dólar ha resultado en una moderación significativa de la inflación del componente "transable" de la canasta del índice de precios al consumidor (IPC), que es la parte más susceptible a la competencia internacional.
La intervención en Venezuela por parte de EE.UU. también se presenta como una justificación para sostener la economía a largo plazo por las necesidades de petróleo y, en el corto plazo, para el valor del dólar. En diciembre, la inflación total alcanzó el 3.6% anual, mientras que la inflación “transable” fue significativamente más baja, con un registro de 1.8%.
El objetivo del BCU
El propio Banco Central había proyectado un crecimiento del inflacionario del orden del 5% al inicio de 2025, lo que invita al debate respecto a si este desvío del objetivo es un fenómeno puntual, influido por factores coyunturales, o si refleja una tendencia más persistente que indica que el Banco Central podría haber sido excesivamente restrictivo en su política monetaria.
Aunque la inflación baja es una buena noticia en términos generales, la postura cautelosa de los economistas sugiere que se deben monitorear de cerca los próximos meses. La capacidad del Banco Central para equilibrar la estabilidad económica y las necesidades de competitividad será crucial para navegar este panorama desafiante.