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Se tomaron su tiempo

La ciencia cartografía por primera vez los nervios del clítoris

Un estudio con rayos X de alta energía revela la compleja red de nervios del clítoris, órgano femenino ignorado por la anatomía hasta 1995.

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Tras décadas de sesgo de género en la investigación médica, científicos realizaron el primer mapa detallado de los nervios del clítoris uno de los órganos menos estudiados del cuerpo humano. La investigación, publicada en el repositorio bioRxiv, revela estructuras esenciales para el placer sexual y señala que gran parte de la información médica actual sobre su anatomía sigue siendo incorrecta.

Realizado por investigadores europeos, el estudio utilizó rayos X de alta energía para crear imágenes tridimensionales de pelvis femeninas donadas. Los análisis identificaron, con precisión inédita, cinco complejos nerviosos ramificados que recorren el órgano, con un diámetro de aproximadamente 0,7 milímetros. Se trata del mapeo más completo realizado hasta la fecha.

"Este es el primer mapa 3D de los nervios dentro de las glándulas del clítoris", afirmó la investigadora Ju Young Lee, del Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam, en entrevista con The Guardian.

Qué reveló el mapa

Los hallazgos van más allá de lo que la ciencia conocía hasta ahora:

Los nervios se extienden más allá del glande, alcanzando regiones como el monte de Venus, el capuchón del clítoris y otras estructuras de la vulva.

El nervio dorsal no disminuye al acercarse al glande, como se creía se mantiene con la misma intensidad hasta el final, lo que tiene implicancias directas para cirugías y para la comprensión de la sensibilidad. El mapeo demostró que muchas descripciones anatómicas utilizadas en manuales médicos son aún imprecisas o incompletas, reflejando una larga historia de negligencia científica hacia la anatomía femenina.

Por qué tomó tanto tiempo

Históricamente invisibilizado, el clítoris recién fue incluido en los libros de anatomía en 1995. Esta demora no responde solo a vacíos científicos, sino también a tabúes estructurales sobre la sexualidad femenina, que durante décadas relegaron el estudio del órgano a un segundo plano mientras que el pene era mapeado en detalle ya en la década de 1990.

La diferencia en la inversión en investigación sobre órganos sexuales masculinos y femeninos es un ejemplo clásico de lo que especialistas denominan sesgo de género en la ciencia médica.

Implicancias médicas y sociales

Este avance tiene impacto directo en áreas como:

Cirugías pélvicas y reconstructivas: con un mapa más preciso, es posible evitar daños a nervios responsables de la sensibilidad y el placer.

Mutilación genital femenina: el procedimiento afecta a más de 230 millones de mujeres en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. El conocimiento detallado de la red nerviosa puede ayudar a reducir secuelas y preservar funciones sexuales en reconstrucciones postraumáticas.

Educación médica: la corrección de información errónea en libros y manuales puede transformar la formación de cirujanos y ginecólogos.

Un paso contra la invisibilidad científica

Publicado aún en formato de preimpresión (sin revisión por pares finalizada, pero ya disponible para la comunidad científica), el estudio representa un hito simbólico y práctico. No solo llena un vacío histórico, sino que también pone en evidencia la necesidad de revisar el conocimiento anatómico del cuerpo femenino con las mismas herramientas tecnológicas aplicadas al cuerpo masculino desde hace décadas.

En redes sociales y en medios como la revista Galileu, la investigación ha sido celebrada como un ejemplo de cómo la ciencia, cuando se dispone a mirar lo que fue ignorado, puede transformar la comprensión sobre el cuerpo, el placer y la salud de las mujeres.

Lee, J.Y. et al. *3D Mapping of Clitoral Nerves Using High-Energy X-Ray Imaging*. bioRxiv, 20 mar. 2026.

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