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EEUU votó en contra y 164 países a favor

La ONU aprobó un nuevo mapa del mundo que muestra el verdadero tamaño de África

La ONU aprobó un nuevo mapamundi que corrige las distorsiones de Mercator y representa con mayor precisión el tamaño real de África y otros continentes.

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La propuesta busca dejar atrás, allí donde sea relevante comparar superficies, la tradicional proyección de Mercator y promover mapas que reflejen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes, entre ellos la proyección Equal Earth, creada en 2018.

La decisión no implica la prohibición del mapa de Mercator ni obliga a todos los países a reemplazarlo. La resolución tampoco modifica fronteras ni tiene efectos sobre el reconocimiento territorial. Se trata de una recomendación para que gobiernos, instituciones educativas, organismos internacionales, medios de comunicación y empresas tecnológicas incorporen representaciones cartográficas que reduzcan las distorsiones de superficie.

¿Por qué África se ve más pequeña?

El mapa de Mercator fue creado en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator, principalmente como una herramienta para la navegación. Su principal característica es que conserva determinados ángulos y direcciones, pero distorsiona progresivamente el tamaño de las superficies a medida que estas se alejan del Ecuador.

Como consecuencia, territorios cercanos a los polos aparecen mucho más grandes de lo que son en realidad, mientras que las regiones ecuatoriales parecen relativamente pequeñas.

Uno de los ejemplos más conocidos es Groenlandia, que en los mapas basados en Mercator puede parecer comparable en superficie con África. Sin embargo, África tiene una superficie de unos 30,4 millones de kilómetros cuadrados, frente a aproximadamente 2,2 millones de Groenlandia: el continente africano es cerca de 14 veces más grande.

La explicación está en una limitación fundamental de la cartografía: no es posible representar una superficie esférica, como la Tierra, sobre un plano sin introducir algún tipo de distorsión. Por eso existen numerosas proyecciones, cada una diseñada para preservar determinadas características —como superficie, forma, distancia o dirección— a costa de alterar otras.

El nuevo mapa que busca corregir la distorsión

Entre las alternativas está Equal Earth, una proyección de áreas equivalentes desarrollada en 2018 por los cartógrafos Bernhard Jenny, Tom Patterson y Bojan Šavri. Su objetivo es representar de manera más proporcional la superficie de los continentes, manteniendo una apariencia visual similar a la de los mapamundis convencionales.

La Unión Africana ya había respaldado esta alternativa y sus 54 Estados miembros adoptaron una posición favorable a una representación que reflejara mejor las dimensiones reales del continente.

La campaña internacional #CorrectTheMap, impulsada por organizaciones africanas como Africa No Filter y Speak Up Africa, sostiene que la distorsión no es solamente un problema técnico. Sus promotores consideran que la forma en que se representa el planeta también influye en la percepción que las sociedades tienen sobre la importancia, el tamaño y el peso económico y político de las distintas regiones.

“El mapa” se convirtió así en un asunto de representación. Para sus impulsores, mostrar a África con una dimensión visual mucho menor de la que tiene puede contribuir a perpetuar una percepción equivocada sobre el continente y sus recursos, población y potencial de desarrollo.

Una decisión impulsada desde África

Togo encabezó las negociaciones ante Naciones Unidas y presentó la resolución en nombre del grupo de Estados africanos. El ministro de Relaciones Exteriores togolés, Robert Dussey, defendió la iniciativa con el argumento de que una representación cartográfica más precisa contribuye a una visión más equilibrada del mundo.

La resolución fue aprobada el 4 de septiembre y constituye un respaldo internacional a una campaña que cuestiona una representación cartográfica utilizada durante casi cinco siglos.

La decisión, sin embargo, generó oposición de Estados Unidos, único país que votó en contra. También hubo seis abstenciones: Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania.

Washington cuestionó que la Asamblea General dedicara atención a una cuestión cartográfica mientras existen conflictos y otros problemas internacionales de mayor urgencia.

Un cambio que podría llegar a escuelas y pantallas

Aunque la resolución no es jurídicamente vinculante, Naciones Unidas considera que puede servir como referencia para impulsar modificaciones en mapas utilizados en ámbitos educativos, institucionales y digitales.

El texto alienta a utilizar proyecciones de áreas equivalentes cuando sea importante mostrar las dimensiones relativas de los territorios y solicita al secretario general que informe sobre la aplicación de la resolución. Además, prevé que el tema vuelva a la agenda de la Asamblea General en el futuro.

El objetivo no es establecer que exista un único mapa “correcto”, sino reconocer que toda representación plana del planeta implica algún tipo de distorsión y que, cuando el objetivo es comparar superficies, existen alternativas más precisas que la proyección de Mercator.

Así, después de casi 500 años de predominio del mapa creado por Mercator, Naciones Unidas abrió oficialmente la puerta a una nueva forma de mirar el planeta, una en la que África deje de parecer pequeña y sus dimensiones se acerquen más a su tamaño real.

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