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Los banqueros de la corrupción menemista

Por Carlos Peláez.

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Los banqueros y hermanos, Carlos y José Puchi Rohm han ocupado miles de páginas en diarios y revistas uruguayas y argentinas porque sus nombres aparecieron vinculados a algunas de las causas de corrupción más escandalosas del gobierno de Carlos Menem.

El BCCI-Gaith Pharaon; las coimas IBM-Banco de La Nación; la mafia del oro; el contrabando de armas argentinas hacia Croacia y Ecuador y el denominado “megacanje”, son algunos de los casos en que los propietarios de la Compañía General de Negocios en Argentina y del Banco Comercial en Uruguay; entre otros negocios, aparecieron involucrados.

José Rohm fue procesado en Argentina por su participación en el ocultamiento del pago de coimas realizado por la compañía norteamericana IBM a varios jerarcas del gobierno menemista para lograr un contrato de 200 millones de dólares para el reequipamiento informático del Banco de La Nación.

En 1990, también en medio de cuestionamientos políticos, compraron el Banco Comercial uruguayo que entonces estaba bajo intervención estatal. Sus principales socios en la operativa fueron instituciones bancarias de primer nivel en el mundo: The Chase Manhattan Corporation, Credit Suisse First Boston, y el Dresdner Bank Group. El directorio del nuevo Banco lo integran, además de ellos, David C. Mulford, por el Credit Suisse First Boston; Holger F.Sommer por el Dresdner Bank Lateinamerika AG y Brian O´Neill, del Chase Manhattan Corporation.

El diario argentino Página 12 sostuvo que “tras la caída de Raúl Juan Pedro Moneta, a Carlos Menem sólo le quedó un banquero amigo. O, mejor dicho, dos: los hermanos Rohm, José y Carlos, presidente y vice del Banco General de Negocios. José Puchi Rohm era habitué de los cumpleaños del jefe de Estado. Carlos, el menor, cultivaba un bajo perfil”. Sin embargo mantenían sólidos lazos con algunos de los más importantes personajes del mundo de la política y las finanzas. El mismo periódico sostuvo que “gracias a los fluidos contactos de Puchi con Henry Kissinger y grandes banqueros estadounidenses y por su sociedad con el Credit Suisse First Boston de David Mulford, los Rohm fueron los abrepuertas del menemismo al establishment financiero internacional”. Su Banco General de Negocios fue fundado en Argentina durante el año 1976 y tenía como socio al First Boston Bank. Gracias a sus vínculos políticos -no a su capital ya que entonces tenían solo el 0,47 por ciento del sistema financiero- lograron convertirse en los agentes de pago de todos los servicios del gobierno, junto al Galicia, el Nación y los bancos provinciales. Además participaron en el asesoramiento y colocación de la cartera de las privatizadas empresas Somisa, Petroquímica Bahía Blanca y Altos Hornos Zapla. También en la venta de Molinos Río de la Plata, la privatización del Banco Hipotecario y la colocación del 15 por ciento de las acciones de YPF que compró la petrolera española Repsol. Durante la dictadura militar argentina fueron socios en varios negocios con el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, que también era vicepresidente del Banco General de Negocios; en el primer período menemista fueron socios del ministro de Trabajo, José Uriburu, quien según Página 12 “era presidente de Biblos Trading Corporation, una empresa fantasma uruguaya subsidiaria del BGN, que a su vez era dueña del 70 por ciento del paquete accionario de la dulcera Noel en sociedad con Humberto Romero, exministro de Defensa de Menem”. Pero las cosas mejoraron y José Rohm relacionó a Mulfford con el sistema financiero argentino; aconsejó a Kissinger sobre la compra de una estancia en el Sur argentino y fue considerado “un héroe” por Domingo Cavallo. En esencia,  sus relaciones con Moneta y con Carlos Menem los colocaron como los preferidos del poder, aunque también estaban sospechados de ser los “lavadores” de las multimillonarias coimas cobradas por los jerarcas y funcionarios de ese gobierno.

No es casual que el primer caso por el que se los investigó fuera su relación con el lavado de dinero a través del BCCI del banquero saudí, Gaith Pharaon. En realidad cuando este apareció en Buenos Aires de la mano del exsecretario de Presidencia Alberto Kohan, como propietario del hotel Hyatt, se convirtió en el primer escándalo de corrupción porque el FBI buscaba a Pharaon por estafa y lavado de dinero del tráfico de armas y drogas. El BCCI fue obligado a cerrar; Pharaon desapareció.

Por lo menos de Argentina, porque en Carmelo su hijo y representante operaba, en sociedad con el empresario argentino Eduardo Pacha Cantón, un hotel 5 estrellas al que el gobierno de Batlle adjudicó un casino.

El informe elaborado por la Comisión argentina sobre lavado de dinero, presidida por la diputada Elisa Carrió, involucra a los hermanos Rohm en millonarias maniobras que estarían relacionadas al vaciamiento del sistema bancario argentino.

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