Las versiones que circularon en redes sociales y algunos medios omitieron este matiz y presentaron la reunión como una decisión de avanzar hacia un escenario bélico inmediato. Sin embargo, la propia nota oficial no deja margen para esa interpretación: en ningún momento se afirma que Cuba haya pasado, ni esté por pasar, al estado de guerra.
¿Qué dice la constitución?
Desde el punto de vista constitucional, la declaración del estado de guerra es una decisión de extrema gravedad que solo puede ser adoptada por la Asamblea Nacional del Poder Popular o, en su defecto, por el Consejo de Estado. No corresponde a una reunión periódica del Consejo de Defensa Nacional, cuyo rol es eminentemente preparatorio y coordinador.
En ese mismo marco se inscriben los días territoriales de la defensa, realizados el pasado 10 de enero en todo el país, donde civiles y tropas regulares participaron en ejercicios vinculados a la preparación defensiva. Según el Ministerio de las Fuerzas Armadas, estas instancias buscan reforzar el carácter popular del sistema de defensa y facilitar la participación de la población.
En síntesis, la actualización de los planes de defensa no implica que Cuba esté en guerra ni que exista una decisión inminente en ese sentido. Se trata de una práctica periódica, prevista en su doctrina militar, que apunta a mantener al país preparado ante cualquier escenario, sin que ello signifique que ese escenario sea hoy una realidad.