La cifra de víctimas fatales por el choque de trenes de alta velocidad, ocurrido ayer en la provincia española de Córdoba ascendió a 39 personas, mientras que al menos 24 heridos permanecen en estado grave, según confirmaron este lunes autoridades sanitarias de Andalucía. 300 personas viajaban en los trenes.
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El siniestro, uno de los más graves en la historia reciente en España, involucró a dos trenes que circulaban en sentidos opuestos y transportaban a más de 300 pasajeros.
El accidente ocurrió a las 19:39 horas, a la altura de la localidad de Adamuz, cuando un tren de alta velocidad de la empresa privada Iryo, que había partido de Málaga con destino a Madrid, descarriló parte de su formación e invadió la vía contigua, por la que circulaba un convoy de Renfe con destino a Huelva. El impacto provocó el descarrilamiento de ambos trenes y el desplazamiento violento de varios vagones.
De acuerdo con el ministro de Transportes, Óscar Puente, el tren de Iryo transportaba 317 pasajeros. Los tres últimos vagones fueron los que descarrilaron y chocaron de frente contra los dos primeros vagones del tren de Renfe, que salieron despedidos por la fuerza del impacto.
“Accidente raro y difícil de explicar”
Puente calificó el siniestro como “terrible” y aseguró que, por el momento, no hay una explicación clara de las causas. Señaló que se trata de una zona recta, sin condiciones adversas aparentes, y destacó que tanto el material rodante como la infraestructura son relativamente nuevos: el tren de Iryo tiene unos cuatro años y la línea había sido renovada recientemente con una inversión cercana a los 700 millones de euros.
“El accidente es raro y difícil de explicar”, afirmó el ministro, quien anunció que el caso será investigado por la comisión independiente de análisis de accidentes ferroviarios, el organismo encargado de determinar responsabilidades técnicas.
Operativo sanitario y rescate
El Gobierno de Andalucía desplegó un amplio operativo sanitario en la zona, con unidades de cuidados intensivos móviles, ambulancias y equipos especializados. La mayoría de los heridos fueron trasladados al hospital Reina Sofía de Córdoba, aunque otros centros de la región también recibieron pacientes.
Además, se sumó a las tareas de rescate un equipo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), especializado en búsquedas en catástrofes y certificado por Naciones Unidas.
El consejero andaluz de Sanidad, Antonio Sanz, advirtió que la situación es “muy grave” y no descartó que el número de fallecidos pueda aumentar en las próximas horas debido a la gravedad de algunas lesiones.
Red ferroviaria
La colisión obligó a suspender la circulación ferroviaria en varios tramos clave de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Más de 200 trenes se vieron afectados este lunes en las conexiones con Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva, según informó Adif, la empresa administradora de las infraestructuras ferroviarias.
Las estaciones de Atocha (Madrid), Córdoba, Sevilla y Málaga permanecieron abiertas durante la noche para albergar a cientos de pasajeros varados.
Reacciones políticas
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, suspendió su agenda oficial para este lunes y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y referentes de todo el arco político se sumaron a los mensajes de pesar.
También hubo reacciones desde el ámbito internacional. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, transmitió su solidaridad con el pueblo español, al igual que la familia real, que expresó públicamente su acompañamiento a las víctimas y heridos.
