Camino a un centro de votaciones en el norte de Quito, el taxista Luis Durán confesó a Sputnik que votará por González, alegando que hacerlo por Noboa "sería dar paso a la oligarquía, a los grandes explotadores, a los grandes traficantes".
Por el contrario, otros ciudadanos anunciaron su intención de votar por Noboa, entre otras razones, porque ven en un supuesto triunfo de González un eventual regreso del "correísmo", en alusión a la línea ideológica del expresidente Rafael Correa (2007-2017).
Esperanza en el balotaje
Amén de las diferencias, todos aspiran a una nación más próspera, pero sobre todo más segura: la violencia persiste en determinadas provincias, pese a la vigencia de un régimen de excepción y una guerra lanzada por Noboa contra el crimen organizado.
"Vine con toda la ilusión de votar porque quiero un país con justicia; quiero un país libre, con mucho progreso", dijo a Sputnik el ciudadano Danny Córdova, mientras revisaba su certificado de votación en el Colegio Benalcázar, en el norte de Quito.
En cada instancia policías y militares controlan que la votación se realice de forma segura, e insisten en que no se puede utilizar el teléfono celular mientras se ejerce el sufragio, prohibición que se aplica por primera vez en estos comicios.
Este asunto es uno de los más inquietantes del actual balotaje, sobre todo porque los infractores se arriesgan a multas que van de los 9.000 a los 32.000 dólares, un monto que asusta en un país donde el salario mínimo ronda los 470 dólares mensuales.
El asunto también generó polémica entre juristas y actores de la sociedad civil, que ven la medida justamente como una intimidación para impedir que los simpatizantes de González muestren el voto por la candidata e inviten a apoyarla.
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Observadores internacionales
Por su parte, los observadores nacionales e internacionales monitorean el proceso en todo el país, y entre ellos, el excanciller chileno Heraldo Muñoz, jefe de la Misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), valoró la tranquilidad de la jornada.
No obstante, Muñoz aseguró a Sputnik que los observadores de la OEA estarán "muy atentos" a las denuncias de irregularidades realizadas por los partidos de izquierda que apoyan a González.
En sus dos primeras cadenas nacionales, el Consejo Nacional Electoral (CNE) reivindicó la transparencia y profesionalismo con que se ejecuta el proceso, pese a cuestionamientos a determinadas medidas, como la suspensión del voto para la comunidad ecuatoriana en Venezuela, o los cambios de locación a última hora de varios centros de votación.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, rechazó toda narrativa de supuesto fraude y recalcó que el escrutinio no se oficializará hasta que no sea contado el último sufragio, y se pueda informar con certeza quien gobernará Ecuador durante los próximos 4 años.
(Sputnik)