El conflicto en Oriente Medio parece dar un giro, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha anunciado hoy una suspensión temporal de las operaciones militares contra infraestructuras energéticas iraníes. La decisión surge tras dos días de conversaciones que el mandatario calificó como "positivas y productivas".
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Hacia una resolución de hostilidades
A través de un comunicado oficial en su red Truth Social, el presidente Trump confirmó que los equipos diplomáticos de Washington y Teherán han logrado establecer un diálogo "profundo, detallado y constructivo" con el fin de alcanzar una resolución completa al estado de guerra actual.
"He ordenado al Departamento de Guerra que aplace cualquier ataque militar contra las centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes durante un periodo de cinco días, siempre y cuando las reuniones y conversaciones en curso tengan éxito", afirmó el mandatario.
Contexto de la crisis
Este anuncio de tregua ocurre tras una semana de escalada sin precedentes que comenzó el pasado 28 de febrero, con una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos sobre territorio iraní. Dichas acciones resultaron en:
-
Bajas de alto nivel: La muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y de figuras clave del mando militar y de inteligencia.
Impacto humanitario: Según autoridades locales, el conflicto ha dejado más de 1.300 civiles fallecidos y 18.000 heridos, además de daños severos en infraestructura civil, médica y educativa.
Sucesión de poder: Tras la pérdida del ayatolá, su hijo, Mojtabá Jameneí, ha sido designado como el nuevo líder supremo de la República Islámica.
Consecuencias económicas y militares
La respuesta de Irán a la agresión inicial incluyó ataques masivos con drones y misiles balísticos contra activos estadounidenses e israelíes. Sin embargo, el movimiento más crítico para la estabilidad global ha sido el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo y gas mundial. Esta medida ha provocado una volatilidad extrema en los precios internacionales de la energía, un factor que parece haber acelerado la necesidad de una salida negociada.