En una intervención civil sin precedentes en alta mar, la Flotilla Global Sumud ha logrado desviar la ruta del MSC Maya, un buque de carga operado por Mediterranean Shipping Company (MSC) que se dirigía a los puertos israelíes de Ashdod y Haifa. Según los activistas, el buque transporta materias primas destinadas a abastecer la maquinaria de guerra de Israel.
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"A la tripulación a bordo del MSC Maya: se dirigen hacia la Palestina ocupada, llevando herramientas de muerte y destrucción. Den la vuelta ahora. Elijan la humanidad frente a la complicidad. El mundo está observando".
Se trata de la primera vez en la historia que una flotilla civil interviene directamente para interrumpir el flujo marítimo de materiales vinculados a las operaciones militares de un Estado.
Acción contra la complicidad
El desvío del MSC Maya se produce tras el aumento de pruebas sobre el papel de MSC como arteria logística fundamental del aparato militar israelí. Aunque la empresa mantiene una apariencia de neutralidad comercial, investigaciones periodísticas entre ellas una de Al Jazeera y el Palestinian Youth Movement han identificado un patrón sistemático de transporte de acero aleado de alta calidad, utilizado en la fabricación de artillería pesada, a través de complejos centros de transbordo en puertos como Singapur y Abu Qir.
La misma investigación reveló que, entre enero y noviembre de 2025, MSC facilitó al menos 957 envíos desde asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado hacia Estados Unidos, de los cuales 529 transitaron por puertos europeos, incluyendo 390 en España y 115 en Portugal.
"No hay neutralidad en el transporte de materiales que sostienen sistemas de violencia. Las empresas que facilitan estos flujos no son actores pasivos; son participantes", señala la flotilla en un comunicado.
La intervención
Trece de los aproximadamente 70 barcos que conforman la flotilla con más de 1.000 participantes de 70 países participaron en la acción, que tuvo lugar en aguas internacionales entre la isla de Sicilia y Túnez. Los veleros se aproximaron al megabuque de casi 400 metros de eslora y, mediante mensajes de radio, instaron a la tripulación a desviar su rumbo .
"A la tripulación a bordo del MSC Maya: se dirigen hacia la Palestina ocupada, llevando herramientas de muerte y destrucción. [...] Den la vuelta ahora. Elijan la humanidad frente a la complicidad. El mundo está observando", transmitieron los activistas .
La operación se enmarca en la tradición de resistencia de los trabajadores portuarios, que históricamente han utilizado el poder colectivo para detener el movimiento de mercancías vinculadas a la opresión y la guerra, desde el apartheid sudafricano hasta la actualidad.
Un mensaje ante la inacción de los gobiernos
La flotilla justifica su acción directa no violenta ante lo que considera un vacío de responsabilidad estatal.
"Esta medida no se ha tomado a la ligera. Se ha tomado porque los gobiernos de todo el mundo han optado por la inacción ante las abrumadoras pruebas de atrocidades masivas. Allí donde los Estados no han cumplido con el derecho internacional, la gente común ha intervenido para hacerlo cumplir".
Los activistas recuerdan que, en virtud de la Convención de Ginebra, la Convención sobre el Genocidio y el Tratado sobre el Comercio de Armas, los Estados están obligados a detener las transferencias de armas a Israel, un Estado que la ONU considera en ocupación ilegal de territorios palestinos desde 1967.
**La Flotilla Global Sumud partió hace días desde el puerto de Barcelona con el objetivo declarado de romper el bloqueo marítimo israelí sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria. En esta edición, la misión cuenta con el respaldo de Open Arms y Greenpeace, cuyo emblemático barco Arctic Sunrise se ha sumado a la flotilla.
Con información de la Coordinadora por Palestina Uruguay y Global Sumud Flotilla Uruguay.