Bolsonaro denunciado
Eduardo Bolsonaro fue denunciado por la Procuraduría General de la República (Fiscalía) por un delito de coacción a la Justicia.
Los investigadores entendieron que, desde que se mudó a EEUU, hace más de un año, el entonces diputado trabajó presionando a la administración de Donald Trump para que aplicase sanciones a los propios jueces del Supremo brasileño y miembros del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para intentar forzar la paralización del juicio contra su padre.
Presiones y sanciones
A pesar de las presiones y las sanciones que llegaron a concretarse (Moraes, por ejemplo, fue incluido en la lista Ley Magnitsky de EEUU y sufrió bloqueos económicos), el juicio se desarrolló con normalidad y Bolsonaro padre fue condenado a 27 años y tres meses de cárcel por haber liderado una trama golpista.
"Hubo una sucesión de actos que comprueban un recorrido criminal para coaccionar a los juzgadores", afirmó la jueza Antunes, que, igual que los otros magistrados, resaltaron que fue el propio Eduardo Bolsonaro el que produjo diversas pruebas de su conducta delictiva.
En su denuncia, la Fiscalía reunió una serie de declaraciones públicas de Eduardo Bolsonaro, en entrevistas y posts en redes sociales, además de intercambios de mensajes con su padre, que revelan articulaciones con EEUU para acorralar a la cúpula del Poder Judicial de Brasil.
Radicado en EEUU
Eduardo Bolsonaro, que sigue residiendo en EEUU, no nombró un abogado para este proceso y fue representado por un defensor público, que alegó que es inocente y pidió que se anulara la acusación por falta de pruebas y porque el propio Moraes (en principio parte perjudicada) no debería estar juzgándole.
Los jueces deliberan ahora para decidir cuál es la pena que corresponde, aunque su aplicación será compleja, dado que para ello sería necesario que EEUU aceptase una petición de extradición presentada por las autoridades brasileñas, algo que parece poco probable.
(Sputnik)