Abdala señaló que los indicadores manejados por el movimiento sindical muestran la existencia de problemas estructurales vinculados a la evasión en el transporte de carga, situación que, según entiende, afecta tanto al Estado como a los propios trabajadores.
“Desde nuestra perspectiva, los indicadores que tenemos nos dicen que en el transporte de carga hay un alto nivel de evasión y que se puede tener una trazabilidad de lo que se transporta que redunde en mejores condiciones de trabajo para todos”, expresó.
La central sindical considera que una mayor trazabilidad no solo permitirá mejorar los controles tributarios, sino también fortalecer las garantías laborales en un sector donde históricamente se han denunciado situaciones de informalidad y competencia desleal.
Otro de los aspectos que preocupa al Pit-Cnt tiene que ver con el clima generado durante las medidas de protesta. Abdala indicó que la organización sigue con atención las denuncias realizadas por el Sindicato Único de Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra), que ha informado sobre episodios de agresiones contra trabajadores.
“Todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero el movimiento obrero está atento a que las cosas no se vayan de la raya”, advirtió.
Para la central sindical, el derecho a la protesta debe ejercerse sin afectar la integridad de los trabajadores ni generar situaciones de violencia. En ese sentido, el PIT-CNT reafirmó su respaldo a las herramientas de control impulsadas por el gobierno y sostuvo que la formalización de la actividad constituye un paso necesario para garantizar condiciones más justas para todos los actores involucrados.
La posición del PIT-CNT incorpora una mirada diferente a la que han planteado las cámaras empresariales del transporte. Mientras estas últimas ponen el acento en los costos y las exigencias administrativas que implica el nuevo sistema, la central obrera entiende que el foco debe estar en la transparencia, el cumplimiento de las obligaciones tributarias y la mejora de las condiciones laborales.