La erupción del Etna, el mayor volcán activo de la placa europea y situado en la isla italiana de Sicilia (sur), se ha intensificado en las últimas horas, con la expulsión una nube de cenizas que ha obligado a desviar algunos vuelos con destino a Catania para aterrizar en el aeropuerto de Palermo.
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El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) sigue con atención la erupción, con altibajos en los últimos días, y confirmó esta madrugada "un gradual aumento de la actividad estromboliana a cargo del cráter Vorágine", que se ha convertido en la cumbre más alta del Etna tras las últimas erupciones.
La "nube eruptiva" que se ha ido formado en las últimas horas ha producido "emisiones de cenizas que se dispersan en dirección sur", añade el INGV en su último boletín emitido a las 1.45 hora local (23.45 GMT).
Vuelos suspendidos
A pesar de la nube de cenizas, el aeropuerto de Catania, el más cercano al volcán y que el pasado jueves tuvo que cerrar parcialmente, sigue operativo.
El aviso de color rojo emitido anoche por el INGV se ha reducido a naranja en las últimas horas, aunque varios vuelos con destino al aeródromo catanés fueron desviados hacia el aeropuerto de Palermo, en la capital siciliana, según los medios locales.
Muy cerca del Etna, también lleva varios días activo el volcán Estrómboli (Stromboli, en italiano), en una pequeña isla en el mar Tirreno, cuya población ha extremado la precaución, aunque está acostumbrada a este fenómeno, dadas las frecuentes explosiones de ese cráter.
Fuente: Con información de DW