Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
música | banda | poesía

Potencia y poesía

Ninguna Higuera: "En la música popular uruguaya el otro es realmente tangible y está cerca"

Ninguna Higuera, la banda que fusiona la canción de autor con el rock y arreglos corales de diversas influencias de la música popular uruguaya.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Ninguna Higuera es un proyecto de Leticia Gambaro, Belén Insausti y Emilia Benia. Su música es rarísima, de a ratos acaricia y calma y de a ratos sacude y perturba con resonancias ancestrales, antiguas. Las tres pasaron por Atardecer naranja para conversar de sus procesos creativos y compartir algunas canciones.

Sacaron su primer sencillo, Rumbos, en 2020. Ese mismo año publicaron su primer disco Sin tiempo ni persona. En 2023, según dicen, querían estar libres de espíritu para avanzar, y decidieron regrabar las canciones de ese disco pero con nuevos arreglos, y acompañadas por artistas como Papina de Palma, Luciano Supervielle y Ana Prada. Así presentaron Obra en construcción, el segundo disco que también vino acompañado de un video-álbum.

La música que hacen te invita a habitar paisajes y sensaciones, muy introspectivos y emocionales pero también muy terrenales. El gusto a la tierra se siente en lo que componen, y en lo que cantan viaja un aire que parece aunar vientos de varios tiempos distintos. La forma que encontraron de ser honestas consigo mismas y con lo que les gusta, hace que su música esté muy conectada con la tradición y al mismo tiempo sea profundamente singular.

Compartimos en esta nota algunos extractos de la entrevista e invitamos a todos los lectores a ver la conversación completa en el canal de YouTube de Caras y Caretas TV. Todos los jueves a las 19, nuevas conversaciones con artistas y personas vinculadas a la cultura.

Embed - Atardecer Naranja P8 Ninguna Higuera

El nombre de la banda viene de una conversación con el poema “La higuera” de Juana de Ibarborou que dice que le tiene piedad a la higuera. ¿Qué es la piedad para ustedes? ¿Cuánto tiene que ver con encontrar la hermosura en lo gris, en lo áspero, en lo que parece triste?

Emilia Benia (E.B.): Hay algo que nos gustó de la higuera porque, como dice el poema, no es perfecta y no es sólo bella. Nos gustó para el nombre de la banda esto de no buscar la perfección y la belleza total. Está bueno esto de sentir piedad con lo que no es perfecto, que básicamente, es como somos todos y así son todas las cosas en el mundo.

Belén Insausti (B.I.): Y la poesía tiene esa cualidad de ver lo que en general no vemos o le pasamos por arriba, como de ponerle ojo a eso. Como ver y reflexionar y mirar y darle cinco vueltas a algo que es muy pequeño, muy simple, muy no visto o muy obvio.

Leticia Gambaro (L.G.): Lo primero que me vino a la cabeza cuando nos preguntás sobre la piedad es que ese mismo año en el que le pusimos nombre a la banda, yo justo me fui de gira a Melo, donde está la casa natal de Juana. Esa casa es un museo en este momento y tiene un montón de objetos que eran de ella. Y en el patio hay una especie de cofre cubriendo una higuera, que no es esta higuera a la que ella le escribía, pero es un hijo de esta higuera. Entonces ella le tenía piedad a un árbol que no sobrevivió, pero sí renació. Esta higuera a la que tanta poesía le hacemos es una higuera que sigue ahí, está cuidada, está como floreciendo, renaciendo.

¿Cómo fueron sus primeros encuentros alrededor de este proyecto?, ¿eran conscientes de que estaban intentando hacer algo un poco raro, distinto, o se dieron cuenta más tarde cuando empezó a tomar forma?

B.I.: No sé si es raro para nosotras mismas, para nosotras es la música que hacemos. Es honesta, sale del gusto y de aunar criterios entre las tres. Si para otro es distinto a lo que hay, mejor. Porque a nosotras nos gusta intentar encontrarnos en el quehacer musical,

E.B.: Sí sabíamos que el formato era algo medio raro. Ahora es distinto porque muchas veces tocamos como quinteto, con batería, con bajo y a veces yo toco el piano también. Pero cuando arrancamos, era distinto.

La instrumentación eraun poco diferente, no sé si es tan común un trío de viola, voz y guitarra eléctrica. Sabíamos cuando empezamos a juntarnos que había como algo de formato que era diferente, pero básicamente nos gustaban mucho las canciones de Belén y queríamos acompañarlas y arreglarlas.

L.G.: Yo creo que no sabíamos bien en qué nos estábamos embarcando. Con Belu vivíamos juntas y entonces era natural coincidir en casa y tocar. Y alguna vez fuimos a tocar en algún antro juntas, pero porque pintó, siendo nosotras dos, Leti y Belén. Después ellas se encontraron en una clase de facultad y Belu dijo “Conocí a una piba, no saben cómo canta, vamos a traerla y que cante ella así yo me puedo dedicar a tocar”. Y yo no la conocía a Emi, la conocí en el primer ensayo. Después se nos dio la oportunidad de compartir un toque con una gente que nos dijo “che, ¿quieren venir?”, y ahí se fue haciendo más concreto. Ese fue un toque en Bluzz en noviembre del 2019. Fue muy motivador para todas y dijimos, “¿por qué no grabamos un disco para tener algo?”. Y lo grabamos. Era como una inconsciencia absoluta.

¿Cómo definirían ustedes su estilo musical o su búsqueda?

E.B: Es como canción de autor, pero hecha en banda, básicamente.

B.I.: Yo también lo entiendo así. Como una canción de autor expandida a varias manos.

L.G.: Lo que tiene de peculiar es la raíz individual de cada una de nosotras. Eso es lo que da lugar a que se mezcle un poco lo clásico, con la poesía, con el rock. Por ahí es que se puede llegar a explicar eso que llamábamos raro.

¿Por qué la poesía es tan esencial en sus procesos creativos?, ¿cuáles son los desafíos desde la composición musical para que la poesía pueda anidar en las canciones?

B.I.: Para mí porque habilita a todo un universo muy rico. Y creo que a las tres nos gusta que el instrumento tenga gestos poéticos también, aunque no esté usando palabras, el desafío viene por ahí.

La poesía abre todo un panorama que es único para cada persona que lo va interpretando, y es tan vasto como la imaginación y la espiritualidad si se quiere. Es un lugar donde se puede cosechar mucho.

Y también hay músicas en el repertorio de canciones populares uruguayas que si las ves escritas parecen muy simples, como por ejemplo “Algún día verás que me voy a morir amándote, amándote, amándote”. Y es una canción increíble.

¿Qué es la música popular uruguaya para ustedes?, ¿cuáles serían algunas características musicales y poéticas si tuvieran que definirla?

B.I.: Creo que tiene que ver con entender que somos seres culturales que viven acá en este lugar, cerca del agua, cerca de la playa, rodeados de monte cada tanto, en la ciudad.

E.B.: Sí, y con la solemnidad y con la nostalgia también. Algo de la depresión uruguaya. Obviamente que no toda la música popular uruguaya es así, pero siento que hay algo de lo que nosotras hacemos que tiene que ver con eso, con sentimientos bien uruguayos.

L.G.: Para mí es como la canción. Hablo de la canción como género. Expresar sentimientos con profundidad, con un nivel de intensidad importante. Vivimos un contexto histórico muy distinto al que había cuando empezamos. Ninguna higuera fue creada en el año 2019. Veníamos de un auge del feminismo. Entonces yo creo que ya era jugado y de protesta en ese momento ser tres pibas. Ahora no es tan raro, por suerte, pero en el 2019 nos hacían esa pregunta. Una vez nos dijeron “No esperaba que toquen tan fuerte”. Nos bajamos de un toque y vino un tipo a felicitarnos y nos decía eso, “qué fuerte, qué potencia siendo tres mujeres”. Nos lo decía como un halago y yo me quedé tipo como “ok”. Me parece que es un poco transgresor cómo está formada la banda y lo que estamos haciendo, y en ese sentido hay un par de canciones que tienen que ver con eso.

¿Qué es la libertad creativa para ustedes? ¿Cómo hacen para hacer dialogar esa profunda honestidad con ustedes mismas con las necesidades que puedan surgir a nivel de exposición y de estrategias comerciales?

L.G.: Es un tema difícil ese. Nosotras hacemos música que genuinamente nos gusta a las tres. De hecho, siempre estamos las tres implicadas en todo, tanto en lo que dice la canción, en cómo está fraseada la letra o lo que toca el piano eventualmente, realmente nos implicamos en todo. Eso nos hace involucrarnos y buscar algo que genuinamente nos guste. Pero también, por otro lado, sí, evidentemente estamos un poco pendientes de qué es lo que le gusta a la gente que nos rodea. Eso es real. Porque nosotras hacemos esto para nosotras pero también lo hacemos para los demás. Entonces intentamos encontrar un equilibrio, la verdad. De hecho, ahora incorporamos a Diego, bajista, a Iván, batero, y esa fue una discusión de un año. Porque teníamos miedo en caer en un formato más cliché. Fue una discusión. Y al final decidimos que nos gustaba cómo sonaba. Si es cliché, no nos importa porque realmente lo disfrutamos.

E.B.: Además ellos empezaron a tocar canciones que nosotras ya teníamos armadas. Se re adaptaron a nuestro lenguaje y proponen algo que para nosotras está buenísimo. Nos encantan ellos como músicos. Es muy espectacular la incorporación de ellos.

B.I.: Hoy hablábamos de eso también.

La música que nos gusta es de gente que vive a la vuelta de nuestra casa y con la que por suerte tenemos posibilidad de compartir algún toque o algún ensayo. Está buenísimo conversar y hacer música con gente que admirás profundamente por cómo toca, por cómo piensa, por cómo hace las cosas.

Ninguna higuera, foto 2

¿Qué implica para ustedes crecer en red y compartir espacios con artistas amigos que admiran?

L.G.: Para nosotros el equipo es todo. Es fundamental. Somos equipo, las tres, con Diego, Iván, Manu, que hace las visuales, Ana Paula Segundo que hace las luces, Seba Costa que hace el sonido. Realmente vamos en equipo y vamos buscando así el crecer y el idear. Cuando tenemos un concierto nos preguntamos qué hacemos como equipo, cómo lo planteamos. Y creo que tener cerca a gente que admirás tiene que ver con lo que hablábamos hace un rato de la música popular uruguaya.

La música popular de acá lo que tiene es que el otro es realmente tangible y está cerca, te lo cruzás por la vuelta. Eso también hace a lo que hacemos. Es muy importante lo humano. Poder juntarnos y tener un re buen momento. Eso le hace mucho a la música.

¿Qué nos pueden contar de su próximo disco?

B.I.: Estamos copadas buscando la identidad de ese disco, por lo tanto la nueva identidad nuestra. Está Laura Bello también, la ilustradora del arte de tapa de los discos anteriores también, y estamos trabajando con ella en eso de buscar la identidad. Son personas muy creativas que ven cosas donde nosotras a veces no, entonces el proceso se retroalimenta mucho del trabajo en equipo. Y sí, la música es más urbana, más nocturna si se quiere, menos diurna, un poco más oscura, no tan solemne.

L.G.: Es un poco más distorsionada, más rockera, sobre todo si comparamos con el primer disco que grabamos en una casa con colchones en las paredes.

E.B.: Y lo grabamos a tres meses de conocernos a ese disco. Por eso estas canciones están un poco más desarrolladas, tienen más tiempo de reflexión y de ensayo.

L.G.: Cuando empezamos yo era una música de orquesta, eso es lo que había hecho toda mi vida, y tenía una sed de salir de la orquesta y poder tocar mi instrumento, que no es nada común. Creo que ahora ya fuimos hallando juntas ciertas cosas. Lo nuevo tiene que ver con estos sonidos nuevos que fuimos encontrando como banda desde que empezamos.

B.I.: Es como ir creciendo. Como en la vida. Fuimos creciendo y este disco nos agarra un poquito más maduras. Con otro recorrido.