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Política AUTE | HIF |

un proyecto con dudas

AUTE cuestiona el negocio de HIF: "El contrato con UTE es deficitario"

El dirigente de AUTE Johnny Saldivia cuestionó el proyecto de hidrógeno de HIF y advirtió que el costo de la energía podría generar un fuerte subsidio.

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El costo de la energía eléctrica aparece, según la Agrupación UTE (AUTE), como uno de los principales obstáculos para la concreción del proyecto de hidrógeno verde que la empresa HIF proyecta desarrollar en Paysandú.

Para el sindicato, el precio al que UTE debería venderle la electricidad a la empresa generaría un contrato deficitario y trasladaría parte del costo del emprendimiento a los usuarios del servicio eléctrico.

“Estamos ahora expectantes, porque aparentemente sigue siendo el costo de la energía la limitante para el proyecto”, afirmó a Caras y Caretas el secretario de AUTE, Jhonny Saldivia, al analizar la situación actual de la iniciativa.

Costo de la energía

Sostuvo que la discusión sobre el proyecto no puede limitarse a la eventual ubicación de la planta ni al volumen de la inversión anunciada. El punto central, desde la perspectiva sindical, es el costo que tendría para UTE abastecer a una instalación que se convertiría en uno de los mayores consumidores de energía eléctrica del país.

Recordó Saldivia que durante los últimos años distintos actores vinculados al proyecto han manejado cifras que, a juicio de AUTE, muestran la magnitud del eventual subsidio. Mencionó, entre otros, al exvicepresidente de UTE Pablo Ferrari, quien habló de un subsidio de unos 60 millones de dólares, y de otros 300 millones vinculados con infraestructura y mantenimiento de la potencia firme.

Eran 75 millones de dólares lo que se había estimado como déficit anual si el contrato se firmaba en los términos que la empresa lo planteaba, en el orden de 40 dólares el megavatio”, señaló.

El cálculo sindical parte de una diferencia sustancial entre el precio que pagaría HIF por la electricidad y el costo promedio que tiene UTE para generar o adquirir esa energía. “Al momento del pago de la energía eléctrica, para esto hablamos de una brecha de casi el 50% del costo promedio que tiene UTE”, sostuvo Saldivia.

"No es un aspecto menor"

Para AUTE, esa diferencia no constituye un aspecto menor del negocio, sino uno de sus principales problemas económicos. El proyecto requiere grandes volúmenes de electricidad y, por sus características, obligaría además a UTE a realizar inversiones para asegurar la infraestructura necesaria y mantener el suministro al resto de sus clientes.

“Estamos hablando de que es un gran cliente, va a ser el cliente más grande de la historia de UTE, por los consumos que tiene”, explicó Saldivia. A su entender, la empresa pública debería realizar inversiones adicionales para poder garantizar la demanda nacional con ese nuevo consumidor incorporado al sistema.

El sindicato sostiene que el eventual subsidio debe analizarse también en relación con la inversión privada y con las garantías de retorno que existen para Uruguay. Saldivia cuestionó que, mientras se manejan cifras de inversión de entre 6.000 y 7.000 millones de dólares para el desarrollo global del proyecto, la primera etapa tendría una inversión inferior a 1.000 millones.

“Sí vemos que este contrato en particular, el de HIF para UTE, es un contrato deficitario, es un contrato que va a estar subsidiado por todos nosotros que somos clientes de UTE”, afirmó.

Sin mercado

AUTE también pone en duda que exista actualmente un mercado internacional suficientemente desarrollado como para garantizar la comercialización del producto. En particular, Saldivia señaló que Alemania, que aparecía como uno de los principales mercados potenciales para el hidrógeno producido en Uruguay, atraviesa un escenario diferente al previsto cuando se diseñaron los proyectos.

El dirigente contó que representantes sindicales de AUTE viajaron recientemente a Alemania y mantuvieron reuniones con organizaciones sindicales y empresas. Según su relato, allí encontraron una infraestructura todavía insuficiente para incorporar el hidrógeno como vector energético a gran escala.

“Ellos nos planteaban que se necesita una infraestructura de 9.000 kilómetros de gasoductos, de tubos en una red de gasoductos, para poder alimentar la industria alemana con esto”, indicó. A eso se suma, dijo, la falta de infraestructura portuaria adecuada para recibir combustibles sintéticos derivados del hidrógeno producido en Uruguay.

Otra vez los costos

La cuestión de los costos vuelve a aparecer en ese punto. Saldivia relató que una empresa metalúrgica alemana les señaló que actualmente los costos del hidrógeno se ubican entre 13 y 14 euros, mientras que para que el negocio resulte competitivo deberían reducirse hasta unos 4 euros.

Para el dirigente, la situación internacional refuerza las dudas que AUTE había planteado desde el comienzo. El sindicato no cuestiona el potencial del hidrógeno como alternativa energética en el largo plazo, pero considera que las condiciones económicas actuales no garantizan la viabilidad del proyecto.

“Nosotros al hidrógeno como potencial vector energético entendemos que puede ser una solución a futuro para descarbonizar la matriz, pero actualmente, en términos económicos y de eficiencia, no está siendo rentable”, afirmó.

En ese contexto, AUTE reclama que cualquier decisión contemple el impacto sobre UTE y sus usuarios. Saldivia entiende que no existen garantías suficientes de que el proyecto genere el derrame económico y laboral que se anunció inicialmente, mientras sí existiría un costo concreto para la empresa pública.

“Nos preocupa cómo parte del sistema político, tanto oficialista como la oposición, sigue en estas negociaciones, donde hoy no hay nada firmado, pero sí sigue empujando”, sostuvo.

La posición del sindicato es que Uruguay no debería avanzar en el proyecto en las condiciones actuales. “Uruguay no puede entrar en esto”, resumió Saldivia, al considerar que la combinación de un alto costo energético, inversiones adicionales de UTE y un mercado internacional todavía incierto puede terminar haciendo que los usuarios financien una parte significativa de un negocio privado.

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