“Nosotros decimos que es muy positivo revisar en forma constante este régimen y evitar que este gasto del Estado termine siendo demasiado grande”. Giometti relató que recientemente el FMI en su última misión en el país analizó especialmente el punto de la renuncia fiscal que hace Uruguay, “y el FMI recomienda modificar moderadamente el sistema de exoneraciones: podría reducir exoneraciones en 0,4 % del PBI, unos 300 millones de dólares y apuntar a un sistema más eficiente”, relató Giometti en referencia al informe del FMI publicado en inglés. En una de sus conclusiones del informe al que accedió Caras y Caretas, elaborado por el organismo internacional, se citó al Banco Mundial para indicar que “también recomienda que se mida adecuadamente el impacto de los incentivos en resultados relevantes, como la creación de empleo, la innovación o el desarrollo regional. Este enfoque garantizaría que los beneficios fiscales se traduzcan en mejoras económicas tangibles. Además, la efectividad de los incentivos fiscales debería evaluarse regularmente y eliminarse aquellos que no contribuyan a un crecimiento económico sostenible e inclusivo”. En tanto, un análisis de las exoneraciones fiscales elaborado por el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias en un comparativo para América Latina indica que estas medidas de renuncia fiscal, “además de reducir la capacidad recaudatoria del impuesto, alteran el equilibrio preexistente del sistema. Su impacto puede manifestarse de manera directa o indirecta, deseada o no prevista, afectando la redistribución de los ingresos”.
Consultado sobre la repercusión que hubo de este informe del FMI en el Ministerio de Economía, Giometti respondió que “el Gobierno seguramente tomó esos insumos, hay anuncios que desde ya nosotros compartimos cuando en agosto se plantearon que se harían cambios para lograr que las inversiones que se promueven tengan sustancia productiva, no como las pelotitas de golf o cuando un estudio jurídico cambia de mobiliario y lo pasa como una inversión promovida, es decir, dirigir mejor entonces esas inversiones que estamos pagando entre todos para proyectos que tengan sustancia productiva, que genere empleo y desarrollo económico genuino”. Giometti dijo que “obviamente en algunos rubros las exoneraciones fiscales son importantes para el desarrollo, pero eso no impide que se revise el régimen de renuncias fiscales”, dijo, y continuó: “Una cosa que se dice es que Uruguay hace muchas exoneraciones porque, como es un país caro, si no se exonera las empresas no invertirán en Uruguay. Esto puede tener algún grado de razón en algún rubro pero no en todos porque, por ejemplo, en el sector agroindustrial Uruguay es muy competitivo y una empresa de este rubro seguramente no necesita de exoneraciones para invertir en el país”.
Pedido de informes
En marzo pasado, Giometti elevó un pedido de informes al Ministerio de Economía para conocer, entre otros puntos, los estudios económicos con que cuenta el Ministerio de Economía y Finanzas para que evalúen el impacto de las exoneraciones fiscales en términos de desarrollo económico. El legislador dijo que “estamos expectantes del decreto de Economía y Finanzas para ver cómo podrá mejorarse el redireccionamiento de la Promoción de Inversiones y además que el Estado pueda ahorrar en lo que destina a las exoneraciones para obtener mayores recursos”. Acerca del estudio del FMI, el diputado Giometti dijo que “parece bastante conservador pero la recomendación de reducir en 0,4 % las exoneraciones fiscales que hace Uruguay sería un piso para pensar el tema, y una meta indicativa sería ir hacia un porcentaje más parecido que el que tienen países de la región que ubican las exoneraciones en torno del 4 %”. El FMI también indica que otros países fuera de la región pero con indicadores parecidos a Uruguay gastan menos en exoneraciones fiscales. “Hay varias puntas que indican que Uruguay tiene que ser más eficiente en exoneraciones y tratar de converger a lo que gasta América Latina en promedio, más allá del análisis que deba hacerse”. Giometti relacionó los recursos que se podrían obtener con la recomendación del FMI: “En el Presupuesto se discute cómo se distribuirán 140 millones de dólares y el FMI plantea que se podría ahorrar más de 300 millones de dólares con una reforma en el sistema de exoneraciones, por tanto, es más del doble de lo que podremos distribuir en el Presupuesto”. Las empresas Mypes son las que promueven empleo y además son más cantidad de empresas, “pero la promoción de inversiones implica que para presentar un proyecto hay que fundamentar y las pequeñas empresas muchas veces no tienen las condiciones prácticas para hacerlo. Entonces, si bien no está establecida una discriminación para acceder a exoneraciones, en la práctica termina siendo así”, explicó Giometti. Además, dijo, el tamaño de la exoneración va en función del tamaño de la inversión y la renta, por eso las Pymes tienen menos peso en este sistema de incentivos fiscales. Está previsto que antes de fin de año el Ministerio de Economía emita un decreto con las modificaciones a las exoneraciones existentes en Uruguay.