El legislador consideró que existen múltiples niveles de competencia para abordar el tema y generar alternativas laborales, desde gobiernos departamentales hasta el ámbito nacional. En esa línea, planteó la posibilidad de llevar la discusión al Congreso de Intendentes, al entender que se trata de una problemática que excede a un solo territorio. “Este es un tema a abordar en conjunto entre los gobiernos departamentales y a nivel nacional”, afirmó.
Asimismo, advirtió sobre la complejidad del fenómeno, vinculado a situaciones de informalidad, adicciones y exclusión social. Sin embargo, insistió en diferenciar entre quienes ejercen la actividad de forma regular y aquellos que lo hacen de manera irregular. “Nosotros pensamos que el camino es regular a los cuidacoches formalizados (...) y tratar de abordar esas otras situaciones, pero desde la regulación, no desde la prohibición”, indicó.
“La prohibición no resuelve nada”
En ese sentido, fue enfático al rechazar las medidas restrictivas: “La prohibición no resuelve nada”. Y remarcó: “Los cuidacoches formalizados hoy no son el problema, son parte de la solución”.
Finalmente, adelantó que del intercambio con las organizaciones surgieron insumos para avanzar en propuestas legislativas a futuro, orientadas a mejorar las condiciones laborales del sector y a combatir el trabajo furtivo que genera conflictos con vecinos y vecinas.