Los comicios en Venezuela han estado bajo la responsabilidad del Consejo Nacional Electoral (CNE), entidad que desde 2004 implementó y supervisó la modalidad del voto en máquinas que imprimen el comprobante.
Venezuela ha desarrollado las máquinas de votación modelo SAES (Smartmatic Auditable Election Systems), cuya tecnología ofrece resultados seguros y 100% auditable para la automatización de consultas electorales.
Dentro de las innovaciones tecnológicas utilizadas en los procesos electorales se destaca que en la utilización de una papeleta (electrónica) de votación convencional, los electores solo tienen que tocar en el nombre, el rostro o el partido del aspirante al cargo de elección popular.
De acuerdo al CNE, el método de votación venezolano se fortaleció con la entrada del Sistema de Autenticación Integral (SAI), última fase de la automatización, que permite al elector activar la máquina con su impresión dactilar, lo cual representa una garantía más para la integridad del voto.
Este voto permanece almacenado de manera aleatoria en la memoria de la máquina y al final de la jornada queda plasmado en las actas impresas de totalización. Dichos votos se cotejan con los comprobantes físicos de la caja de resguardo en la auditoria posterior.
Luego, según lo señalado por la institución encargada de velar por el cumplimiento de las leyes electorales, el paquete de votos de cada máquina viaja encriptado a través de una red segura que provee la empresa de telecomunicaciones estatal CANTV. La red está aislada de Internet y tiene múltiples niveles de seguridad y autenticación, destacaron.
Otras de las virtudes del sistema es la realización de auditorias, donde se replica todas las etapas del proceso de votación, que es acompañado por partidos, auditores externos y veedores nacionales e internacionales.