La respuesta de Gustavo Salle llegó fuerte y clara:
"El periodismo ensobrado por el poder SIONISTA- MASONICO salió como loco a pedir mi cabeza por denunciar lo que confirma la JUSTICIA PENAL INTERNACIONAL: EL GENOCIDIO DE NIÑOS Y MUJERES SEMITAS DE GAZA POR EL EJERCITO DE ISRAEL".
La polémica se instaló en las redes sociales y desencadenó comentarios a favor y en contra de la postura del diputado de Identidad Soberana.
"Ensobrados son algunos políticos que cobran miles de dólares para sembrar odio en redes y conseguir votos de quienes necesitan un enemigo inventado. Eso no es coraje y valentía, es marketing del resentimiento", le recriminó uno.
Y Salle contestó:
"Ud no puede hablar de sembrar el odio, en tanto defensor de un Gobierno terrorista, genocida y antisemita, como lo es el Gobierno de Israel. Ud defiende a los que siembran muerte y destrucción. Lo que yo cobro es mi sueldo como legislador nacional. Totalmente legal".
Esto generó múltiples respuestas de usuarios, y en medio del ida y vuelta, hubo voces que se pararon a favor y en contra del legislador:
"Discrepo profundamente con la visión de @sallelorier sobre la Compañía de Jesús pero, jamás se me ocurriría proponer expulsar a un legislador que dice cosas que no me gustan escuchar. Por favor, donde estamos?", preguntó.
Otros le pidieron nombre y apellido de los "ensobrados":
"Salle, solamente es posible "ensobrar" periodistas, no al periodismo. Entonces, ¿a qué periodistas se refiere? ¿Cuáles son sus nombres? Luego, ¿qué pruebas tiene usted para respaldar tal acusación?".