Aunque parezca un juego de palabras con redundancia incluída, es así: el encuentro de Orsi con referentes en política exterior de la oposición, cayó mal en la oposición. Y como muestra un botón, el principal editorial del diario El País de este domingo asegura categóricamente que la medida provocó "enojos" en huestes blancas y coloradas.
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Y no estamos hablando de cualquier referente, los que asistieron a la convocatoria de Orsi fueron destacadas figuras de la oposición que tuvieron relevantes cargos ligados a la política exterior del país, como los ex cancilleres Enrique Iglesias y Sergio Abreu, pasando por el embajador Guillermo Valles, hasta una figura como Alberto Volonté, excandidato a la presidencia y exembajador blanco. Digamos que todos, algo saben.
Bullying a sus propios dirigentes
Sin embargo (siempre de acuerdo a lo que asegura El País) los multicolores que los criticaron aseguran que estas "figuras venerables", son unos viejos que no representan a los partidos, en una claro bullying a sus dirigentes de mayor edad.
Pero claro, lo que en realidad les molestó fue que aceptaran la invitación del presidente sin pedir permiso. Una invitación que buscaba juntar distintas voces para analizar un tema tan trascendente para el país como lo que está pasando en la región después del ataque de Estados Unidos a Venezuela y las reiteradas amenazas del presidente Donald Trump contra otros países.
¿Jugada magistral de Orsi?
El diario de la Plaza Cagancha asegura que llovieron las críticas al encuentro del presidente con los excancilleres y exembajadores de la oposición asegurando que solo se buscaba "disimular el desnorteo del gobierno en política exterior".
Sin embargo, nobleza obliga reconocerlo, el editorial admite que otros opositores (los menos) vieron en la movida "una magistral jugada de ajedrez político de Orsi, que embretaría a la oposición, y desnudaría su pusilanimidad y falta de visión".
Claro que la nota editorial no podía terminar allí, porque de lo contrario no serían El País, y por eso rematan diciendo que la jugada le saldrá mal a Orsi "porque la oposición institucional está en las cuchillas, y no le va a dar ni un vaso de agua", al gobierno.